Reflexiones sobre México en llamas

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En este mundo, hay gente que protesta porque le impusieron una reforma laboral disfrazada de reforma educativa, porque los políticos hicieron una reforma energética que nos dejo sin excedentes del petróleo para sostener los sectores de educación y salud, porque se pasean impunemente los políticos que roban, engañan y viven vida de reyes con el dinero de nuestros impuestos sin que la justicia parezca alcanzarlos.

Las personas que protestan, hacen huelga y se inconforman con lo que sucede, son consideradas un problema social. Estas personas que protestan, dicen, paralizan la economía. “en vez de trabajar, ahí están en la calle, de flojos”, les dicen. Nadie piensa que quién está paralizando la economía es un sistema económico y político que está mandando a todos a la pobreza, con esas reformas que dejan a todo mundo en indefensión.

Las personas que protestan son mal vistas por otros seres que abundan en México. A esas personas yo les llamo “las temerosas” Están conformadas por enormes cantidades de no personas que han asimilado en forma de miedo las reglas de comportamiento que el estado ha implantado. Estas no personas no tienen conciencia de clase, no tienen solidaridad hacia ninguna causa y hacia ninguna persona. Han aprendido que si son trabajadores, que si estudian, que si ponen su negocio como el de José y Antonio, les va a ir bien en la vida. Por eso no participan en las protestas, porque creen en eso que el estado les vende a través de los anuncios de televisión. “Si tu quieres, tu puedes”, les dicen en todos los cursos de autoayuda a los que van. Y se la creen. Han individualizado su lucha para conseguir progreso personal. Al no construir colectividad no son personas, porque las personas somos lo que somos en colectivo.

Para “las temerosas”, no hay otra cosa que trabajar y trabajar. Estudian como locos para conseguir un título universitario, no cualquiera, sino uno de renombre. Juntan su dinero y ponen su negocio. Después, cuando van a buscar trabajo después de estudiar, no encuentran donde colocarse y se culpan a si mismos, porque así funciona este país, todo está hecho y pensado para que te culpes a ti mismo y no pienses que es el sistema en el que vives el que te obliga a vivir cierta situación de vida. Al culparte a tí, te olvidas del estado, de tus gobernantes y a “las temerosas” eso les pasa. Se dicen a sí mismos “¿en que fallé?” “¿que estoy haciendo mal?” “seguro que no estoy siguiendo bien las instrucciones” . Para las “temerosas”, si no tienes éxito la culpa es tuya. No cuestionan para nada la poca transparencia en los procesos de contratación o que un político recién llegado al poder diga “¡que impresionante curriculum! pero yo tengo compromisos que adquirí en campaña y no puedo contratarte”. No se dan cuenta que esas prácticas de los funcionarios y políticos son las que paralizan la economía, porque la gente que estudia no puede acceder a un empleo digno y al no tener un empleo digno, no puede ganar un salario digno que le permita tener dinero y gastarlo, que es lo que dinamiza este sistema económico.

Cuando ponen su negocio y va prosperando y les llega un señor o varios, disfrazados de policía o de lo que sea y les cobra derecho de piso y le pagan, por miedo, una y otra vez, hasta que no pueden mas y tienen que cerrar, “las temerosas” no cuestionan al sistema que permite este tipo de extorsiones; lo consideran mala suerte, piensan que algo hicieron mal o callan para que los demás no piensen que algo hicieron mal y nunca dicen que fueron extorsionados porque tienen miedo, a que los asocien de alguna manera con los extorsionadores o ha reconocer que fueron estafados o a ambas cosas. Quienes pagan derecho de piso detienen la economía, porque en lugar de mover ese dinero y gastarlo, están pagando a personas que reconocen como parte del sistema en el que viven y mejor se callan “vienen en una patrulla a cobrarme” me dijo una vez una mujer que vendía comida para llevar y que al final cerro el negocio porque no pudo pagar la cuota que le pedían. También detienen la economía cuando cierran el negocio, porque despiden empleados, porque ya no compran a proveedores, porque dejan de consumir cosas y dejan de mover el dinero.

Al final, todos dejan de mover el dinero, los que hacen protesta en la calle, los desempleados y los extorsionados. Todos paran la economía. ¿Podemos de dejar de pelearnos entre nosotros y hacer un frente común? Busquemos soluciones entre todos. Este sistema ya colapsó y los que nos gobiernan no hacen nada por nosotros. Por Ninguno. Nos toca el turno de decidir en que país queremos vivir.

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