Nuestros diputados también comen

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Como si planearan a jubilarse o no existiese un desfalco financiero en nuestro estado, el día de ayer nuestros chambeadores y conscientes diputados se aumentaron su bien merecido sueldo, y es de entenderse, vaya la crisis está muy dura y ya no alcanza para vivir, además ellos se parten el alma trabajando por Colima, ahora con $200,000 pesos mensuales podrán asegurarse que no falten el PAN y la leche en la mesa, porque ¿Quién rayos necesita estabilidad económica y bienestar social?.

Han transcurrido apenas 6 meses desde que Martha Sosa declaró que nuestros diputados no tenían pensado aumentarse el sueldo, y que los diputados Priistas no entendían que gracias a la voluntad de los ciudadanos era que se vivía una alternancia que ya estaba dando frutos, y vaya que muchos, tantos que dan para llenar dos veces el canasto, en serio, ¿Así desperdiciaron los panistas la oportunidad de darle credibilidad a su partido que estuvo a punto de ganar la elección de gobernador y que por primera vez era mayoría en el congreso? y de los priistas, bueno, de ellos solo puedo preguntar retóricamente ¿Ese es el “nuevo” PRI?

La verdad es que a la mayoría de los políticos de nuestro país ya no le importan los colores o el valor de sus insignias, probablemente apenas si conocen las ideologías de cada partido, pero aceptémoslo, sea cual sea, mientras un partido político les dé la posibilidad de acceder a puestos bien remunerados, se afilian o “chapulinean”, pues al final de cuentas un partido es solo una agrupación de personas, claro, de esas que llegan atraídas por el sabor del dinero pero nada más, ¿Sus estrategias para ganar? esas ya las memorizamos, aunque reconozcamos que les siguen funcionando.

Las consecuencias más visibles de su codicioso y cínico aumento además del descontento social, el cual es evidente que para nada las duele, es la acaparación de recursos que ahora son necesarios para atender los problemas urgentes de nuestro estado; además, aumenta el interés de llegar a ocupar un curul por parte de ciudadanos que no tienen ni gota de vocación de servicio, pero si están llenos de ambición, les pregunto a nuestros actuales diputados ¿Ese es el tipo de colimenses que quieren al mando después de ustedes?

Pareciera que ante la creciente crisis de credibilidad política a nivel estatal y nacional, nuestros actuales “servidores” públicos, están tomando velozmente lo que aun hay porque se vislumbra en el horizonte que después ya no será sencillo hacerlo, y es que cada vez les cuesta más trabajo embelesar a la gente, cada vez es más difícil obtener el voto sincero, el que no llega a cambio de despensas ni compensaciones, porque han abaratado su palabra y sus desgastados partidos ya no les ayudan, así que no sorprende que aseguren su estabilidad financiera hasta donde les sea posible, por si no les vuelve a tocar supongo.

Nuestros diputados están conscientes del cinismo y la poca ética con la que están actuando, en medio del hoyo económico en que nos dejó la pasada administración, el dólar subiendo, la pobreza aumentado, la alza de precios, etc. lo que debían hacer era bajar los costos que nos genera el Congreso, no subirlos.

Sus sueldos ya eran muy altos y ahora los son mas, ahora ganan $77,476.°° mensuales y tienen un fondo de ahorro de $15,000.°° mensuales, pero cuando pensábamos que es bastante dinero como para cubrir por si mismos sus gastos de telefonía y gasolina, pues no, también reciben $4,493.°° mensuales y de gasolina $10,000.°°, que sobra decir además de excesivos, son injustificables.

Pero ahí no queda todo, también reciben dinero por presidir una comisión, lo cual es parte de su trabajo, no están haciendo nada que no les competa, sin embargo reciben 15,000 pesos más al mes por ello, pero aun falta, no desesperemos, ya casi termino, también reciben $10,214 por pertenecer a un grupo parlamentario.

Ahora bien, no conforme con esto, reciben la partida más importante, la de previsión social, es decir, con la que “ayudan” a la gente pues, cada que vas a pedirle apoyo a un diputado y te hacen cara de que te están haciendo un favor, toma dinero de esta partida, para dar un ejemplo es como hacer caridad con bolsillo ajeno.

El problema de la partida de previsión social, es que es de $68,000.°° pesitos, y en principio de cuentas deberíamos estar complacidos de que esta partida aumente, el problema es que no están obligados a trasparentar en que utilizaron ese dinero, aunque bueno, no vayamos a mal pensar, ya ganan lo suficiente como para tomar un peso de esta partida.

¿Esto le genera alguna pena a nuestros diputados? Puede que sí y como dicen por ahí: “pero me la aguanto” porque nuestros legisladores saben que este tema nos arderá y bociferaremos un tiempo, pero hasta ahí, tarde o temprano se nos pasará y lo embolsado ¿quién se los quita?

Es una pena que los diputados de Colima en turno, a algunos de ustedes incluso los conozco de hace tiempo, se hayan convertido en un eslabón más de la pesada cadena que representa nuestra política desde hace muchos años.

Han permitido que su ambición sea más grande que su dignidad y el valor de su nombre, conocen perfectamente los fuertes problemas económicos de NUESTRO estado y no es suficiente para honrar la confianza que con profundas esperanzas les fue obsequiada, esperanzas de un cambio para mejorar, la que pusimos en sus manos.

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