Candil de la calle, obscuridad de tu casa

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Una imagen vale más que mil palabras, la contundencia de esta frase se ha podido comprobar en los últimos días con la fotografía de un niño sirio de 3 años que yace sin vida, boca abajo y con sus manitas extendidas sobre la arena del mar turco; esto tras el naufragio de la embarcación que tenía como propósito escapar junto con su familia de la guerra civil que desde 2011 sufre su país.

A pesar de ser miles las víctimas de este conflicto, esta fotografía en particular ha causado revuelo en los noticieros y redes sociales del mundo, al punto de ser objeto de poemas, pinturas, estatuas de arena o hasta notas periodísticas donde incluso el fotógrafo que capturo la triste escena ha expresado su sentir. Quizá debido a la fragilidad del pequeño o el simbolismo de la tragedia que envuelve a aquellos que huyen de su Siria en el intento de llegar a Europa para obtener una vida mejor, pero sin duda la muerte de este pequeño ha despertado conciencias y literalmente abierto fronteras.

Lo que ha llamado mi atención es la reciente petición que circula en la plataforma “Change.org” donde se le pide a la secretaria de relaciones exteriores y al presidente de México brindar asilo a 10 mil migrantes sirios que huyen del conflicto en su país y que hasta el momento ha recaudado casi 164,000 firmas; la primer pregunta que viene a mi mente es: ¿Acaso los sirios anhelan venir a refugiarse a nuestro país?.

Es verdad que algunos países latinoamericanos como Brasil, Uruguay y Argentina han brindado asilo a víctimas del conflicto bélico, pero ¿qué nos hace pensar que no nos ocurrirá lo mismo que a Uruguay, donde familias sirias acamparon frente al Palacio de Gobierno solicitando fueran regresados a Líbano (donde se refugiaban antes de ser trasladados a Uruguay) argumentando que vivían mejor allá? Y es que mientras en latinoamerica se han refugiado decenas de migrantes, en Alemania, Suecia y Bélgica han llegado decenas de miles esperando obtener un cambio positivo a sus vidas.

Esto se debe no solo a la cercanía que tiene Europa con Oriente medio (a diferencia de la distancia que tienen con Latinoamérica) sino también a que el contexto de estos países garantizan un consistente ascenso en las condiciones de vida de las que provienen y no es que tenga el ánimo de ser malinchista, pero mi segunda pregunta es ¿Qué puede ofrecerle México a los sirios que los motive a migrar hacia nosotros?.

Básicamente la petición se fundamenta en que México tiene la capacidad económica y “DEBE ejercer su liderazgo de una manera humanitaria.” proponiendo que 10,000 refugiados sean trasladados por la Marina Mexicana a nuestras costas y repartidos en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal quienes deberán brindar atención a los refugiados de acuerdo a su capacidad económica y de asistencia social, procurando la unidad familiar.

En ese sentido, supongo entonces, que quienes apoyan esta petición, ya tienen al menos a un niño oaxaqueño huérfano o algún indigente necesitado viviendo en su casa y bajo sus recursos económicos propios. No se trata de ser compasivos de palabra y mucho menos de ofrecerle a los sirios sobrevivir, eso lo puede hacer cualquier país, se trata de ofrecerles una vida digna y en ese sentido, nuestra nación no se lo ofrece ni a sus propios hijos.