Candil de la calle, obscuridad de tu casa

337

Una imagen vale más que mil palabras, la contundencia de esta frase se ha podido comprobar en los últimos días con la fotografía de un niño sirio de 3 años que yace sin vida, boca abajo y con sus manitas extendidas sobre la arena del mar turco; esto tras el naufragio de la embarcación que tenía como propósito escapar junto con su familia de la guerra civil que desde 2011 sufre su país.

A pesar de ser miles las víctimas de este conflicto, esta fotografía en particular ha causado revuelo en los noticieros y redes sociales del mundo, al punto de ser objeto de poemas, pinturas, estatuas de arena o hasta notas periodísticas donde incluso el fotógrafo que capturo la triste escena ha expresado su sentir. Quizá debido a la fragilidad del pequeño o el simbolismo de la tragedia que envuelve a aquellos que huyen de su Siria en el intento de llegar a Europa para obtener una vida mejor, pero sin duda la muerte de este pequeño ha despertado conciencias y literalmente abierto fronteras.

Lo que ha llamado mi atención es la reciente petición que circula en la plataforma “Change.org” donde se le pide a la secretaria de relaciones exteriores y al presidente de México brindar asilo a 10 mil migrantes sirios que huyen del conflicto en su país y que hasta el momento ha recaudado casi 164,000 firmas; la primer pregunta que viene a mi mente es: ¿Acaso los sirios anhelan venir a refugiarse a nuestro país?.

Es verdad que algunos países latinoamericanos como Brasil, Uruguay y Argentina han brindado asilo a víctimas del conflicto bélico, pero ¿qué nos hace pensar que no nos ocurrirá lo mismo que a Uruguay, donde familias sirias acamparon frente al Palacio de Gobierno solicitando fueran regresados a Líbano (donde se refugiaban antes de ser trasladados a Uruguay) argumentando que vivían mejor allá? Y es que mientras en latinoamerica se han refugiado decenas de migrantes, en Alemania, Suecia y Bélgica han llegado decenas de miles esperando obtener un cambio positivo a sus vidas.

Esto se debe no solo a la cercanía que tiene Europa con Oriente medio (a diferencia de la distancia que tienen con Latinoamérica) sino también a que el contexto de estos países garantizan un consistente ascenso en las condiciones de vida de las que provienen y no es que tenga el ánimo de ser malinchista, pero mi segunda pregunta es ¿Qué puede ofrecerle México a los sirios que los motive a migrar hacia nosotros?.

Básicamente la petición se fundamenta en que México tiene la capacidad económica y “DEBE ejercer su liderazgo de una manera humanitaria.” proponiendo que 10,000 refugiados sean trasladados por la Marina Mexicana a nuestras costas y repartidos en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal quienes deberán brindar atención a los refugiados de acuerdo a su capacidad económica y de asistencia social, procurando la unidad familiar.

En ese sentido, supongo entonces, que quienes apoyan esta petición, ya tienen al menos a un niño oaxaqueño huérfano o algún indigente necesitado viviendo en su casa y bajo sus recursos económicos propios. No se trata de ser compasivos de palabra y mucho menos de ofrecerle a los sirios sobrevivir, eso lo puede hacer cualquier país, se trata de ofrecerles una vida digna y en ese sentido, nuestra nación no se lo ofrece ni a sus propios hijos.

Comentarios