Los ataques periodísticos y su papel en la campaña

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Bitácora reporteril

Hay una diferencia abismal entre el periodismo de hechos y el de opiniones. En aquél hay datos duros, documentos, evidencias; y en este último sólo hay opiniones. En el primero se tiene la certidumbre, se sabe, y en el otro se cree: es más un acto de fe, incluso en algunos casos de mala fe, que de información.

Dicen los panistas que Ignacio Peralta es responsable de la caída del satélite Centenario. Y para demostrar sus dichos omiten pruebas en lugar de exponerlas. No dicen, porque es panista, que fue el gobierno del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, en febrero de 2012, el que firmó el contrato con Internacional Launch Services (ILS), empresa rusa que fracasó al no poner en órbita al satélite mexicano.

Sostienen, con argucias, que Ignacio Peralta es responsable de la caída del satélite, cuando nunca tuvo injerencia, porque era alcalde de Colima, en la construcción, administración y en la contratación de las empresas trasnacionales encargadas de su lanzamiento.

En lo que sí tuvo participación, ya como subsecretario de Comunicaciones, fue en decidir que el lanzamiento del satélite Morelos III, programado a finales de octubre de este año, lo realizará otra empresa, a través de las instalaciones de la NASA.

Lo anterior porque el gobierno calderonista, con el contrato SCT-SC-AD-400-001/12, posibilitaba que ILS lanzara también el satélite Morelos. Y el cambio de proveedor partió precisamente de un análisis que realizó la consultora Tierra y Luna, empresa que achacan los panistas “brindó un servicio innecesario”.

Decidió, también, asegurar el satélite Centenario –con lo que se evitó el desfalco–, debido a la alta tasa de siniestralidad de ILS: se determinó seguir con la empresa que contrató el gobierno de Calderón porque resultaba contraproducente pagar los 60 millones de dólares que significaba la recisión del contrato (el costo del satélite fue de 92 millones de dólares).

En contraparte, Jorge Luis Preciado no ha podido responder claridosamente a la publicación del periódico Excélsior, en el cual se expone que tiene 11 bienes con un costo superior a los 62 millones de pesos, según documentación del Registro público de la Propiedad en Colima.

Además de que su declaración patrimonial, hecha pública al inicio de la campaña, difiere de la que el candidato panista a gobernador registró ante la Contraloría Interna del Senado, el 30 de octubre de 2012 y el 31 de mayo de 2013, ya nombrado por Gustavo Madero, líder del PAN, como coordinador de la fracción panista en la Cámara Alta.

Se puede discutir con las opiniones, pero no con la aritmética y los hechos.

Dos puntos: El presidente del PRI, Federico Rangel, y el vocero de la campaña de Ignacio Peralta, Rogelio Rueda, la tienen fácil a la hora de argumentar a favor del candidato priista a gobernador. Les facilita mucho el trabajo que la razón los respalde y no creer que tienen la razón, como otros.

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