Zacualpan advierte: Gobierno cesa hostigamiento o paralizan bombas de agua

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Integrantes del Consejo Indígena por la Defensa del Territorio de Zacualpan se manifestaron en las instalaciones de la Procuraduría Agraría, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y Palacio de Gobierno porque se encuentran “hasta la madre” de que las autoridades los hostiguen a través de la policía y protejan al grupo priísta afín al depuesto comisariado Carlos Guzmán.

En su primera parada, la Procuraduría Agraria, les fueron cerradas las puertas y pese a que los manifestantes solicitaron la presencia de la delegada, María Elena Díaz Rivera, ésta nunca salió.

Después de permanecer por algún tiempo ahí, se dirigieron hacia la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Cerca de un centenar de habitantes de Zacualpan marcharon haciendo sonar sartenes, ollas y tapaderas, golpeándolas con palos o cucharas; coreando su ya conocida consiga: “Zacualpan vive y vive, la lucha sigue y sigue”.

Al arribar a la Comisión, su presidente,  Roberto Chapula de la Mora, salió escuchar al contingente, permaneciendo la mayor parte del tiempo en silencio.

“Esta manifestación que te hacemos es porque estamos hartos, ya no queremos ver a la policía, queremos  que nos respeten (…) ¿cuántas veces quieren perder, Chapula, en las elecciones de los comuneros? Ya estamos hartos de que digan que fue trampa (…) María Elena no nos dio la cara, pero quiero que le des un recado, dile, ¿cuántas veces quieren perder?”, señaló una habitante de la comunidad.

Entre los reclamos que le hicieron a de la Mora, estaba que la policía –más de 30 elementos, según dijeron–  estaba para  hostigarlos a ellos, mientras que al grupo de Guzmán lo protegían, aún cuando éstos se comportan violentos.

Le reprocharon también el hecho de que  en sus visitas a la comunidad, sólo se entrevista con este grupo, sin entrar a ver a la gente  del Consejo que lleva más de dos meses dentro del manantial para evitar que sea tomado de nueva cuenta ilegalmente.

El activista Víctor Chi, expresó : “los activistas ya estamos hasta la madre de tus omisiones, (…) de que tú nos digas que tenemos delirio de persecución, cuando yo tengo que salir y viajar cuatro horas y media de otro estado para venir a manifestarme porque soy perseguido por el Gobierno del Estado, porque me abrieron un expediente en el Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional) por sedición y terrorismo por defender comunidades indígenas, por defender el derecho que nos corresponde a todos”.

Entre algunas de las intervenciones la gente gritaba “Fuera Chapula” y “Que renuncie”.

Uno de los miembros del Consejo puso un ultimátum de 24 horas para la policía se retirará de la comunidad, dejando entreabierta la posibilidad de volver a parar las bombas de agua  si la petición no se cumplía.

Dentro de los manifestantes se encontraban habitantes de las comunidades de Los Potros y El Coconal, ubicadas entre los límites de Colima y Jalisco, quienes han sido hostigados por la minera Peña Colorada para que les cedan sus tierras.

Félix Monroy Rutilo, uno de los afectados, criticó que ante el actuar por parte de la minera la Comisión se mantuviera indiferente: “vine y puse una denuncia aquí con usted, que mataron a mi padre y a mi hijo, ¿y qué has hecho? Nada”; Monroy advirtió que los pueblos ya se estaban organizando y que estarían ahí manifestándose otra vez.

Una mujer sugirió a De la Mora que negociaran con el grupo priista –sobre el bloqueo de la entrada al Ojo de Agua– así como lo habían intentado hacer con Taurino Rincón (actual presidente de bienes comunales) para que desistiera de estar en la planilla días antes de la elección: “‘pida lo que quiera, pero quiero que te retires. No entres a la planilla y pide lo que quieras, es tu oportunidad’ como le decían a él”.

Los manifestantes se retiraban con rumbo a Palacio de Gobierno cuando una mujer de avanzada edad se dirigió al ombudsman y le dijo “te dejamos eso de tarea” –refiriéndose a lo que le habían planteado–  a lo que él contestó “vamos a actuar, señora”.

Ante los medios, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos negó que la presencia de la policía tuviera el propósito de intimidar, argumentado que era para garantizar el orden y la tranquilidad. Confió en que “las instancias jurisdiccionales competentes” serían quienes resolverían el conflicto del manantial de Zacualpan.

Ya en las puertas de Palacio, las ollas y sartenes sonaban de nuevo. “Mario, gallina, sal de tu oficina”, gritaba la gente mientras le recordaban – esperando que los escuchara, porque como sucedió en la Procuraduría nadie los recibió- que a más de un año de haber iniciado el conflicto, él nunca los había atendido.

“¿Cómo quieren que gobierne el PRI? –cuestionaban, haciendo alusión a las próximas elecciones– si son los que nos están pisoteando, nos están chingando”.

También le afirmaron al mandatario que su dignidad no está en venta “porque nuestra dignidad es más grande que la que puede pensar el gobierno del estado al intentar comprarla”.

En entrevista con los medios, Olivia Teodoro denunció que el pasado sábado 21 de marzo mientras realizaban una reunión pública en el jardín de la comunidad, Julia Romero fue agredida a pedradas por Alicia Aranda y Gregoria Lorenzo  Guzmán sin que la policía hiciera nada.

El día domingo 22, comentó, Adelaida Teodoro golpeó a Margarita Sandoval en el pecho con una botella. La agresora fue detenida por alrededor de dos horas y cuando regresó a la comunidad presumía: “‘me pagó la multa el Gobierno’”.

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