Para entender la retórica norcoreana

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Hace unas cuantas semanas inició el bombardeo de información, tanto de los medios internacionales como locales, así como de líderes de opinión, alertando sobre las amenazas de Corea del Norte hacia Estados Unidos y Corea del Sur de una “inminente guerra nuclear” luego como para aumentar el dramatismo, el Norte habló de una “guerra termonuclear” con altas probabilidades de dejar a Washington convertido en un “mar de cenizas”, a Corea del Sur envuelto en un “mar de fuego” (tal parece que Pyongyang gusta de hacer alusiones al océano) y en conjunto todo desembocaría en un “arco de destrucción”.

Ante tales amenazas norcoreanas, las respuestas en México a través de las redes sociales oscilaron entre la paranoia y la burla, posturas bien ilustradas en el TT #YaEmpezóLaIIIGuerraMundial o a través de los famosos Memes de Facebook. Asimismo, la cancillería mexicana, el Papa, Fidel Castro, el secretario general de la ONU, entre otras voces que pesan en el sistema internacional, exhortaron tanto al Norte como al Sur preservar la calma y no pasar de las tensiones a la acción, puesto que ello significaría una escalada de violencia que podría, efectivamente, desatar una guerra.

No pasó lo mismo, sin embargo, en Corea del Sur, lugar donde irónicamente el tema ni siquiera dio para los titulares de último momento, tampoco para alterar al mínimo la maratónica vida cotidiana de los surcoreanos. A nivel oficial, el nuevo gobierno de Park Geun-hye ha reaccionado con mesura hacia su vecino, haciendo llamados al norte de cesar con sus amenazas para embarcarse en el camino de la paz y el desarrollo conjunto, advirtiendo, al mismo tiempo, que cualquier escalada de violencia afectaría directa e indiscriminadamente tanto a los coreanos del norte como los del sur. Sin embargo, desde que la presidenta entró en funciones, el 23 de febrero, ni el norte ni el sur se han sentado a dialogar.

Si bien las constantes amenazas militaristas de Corea del Norte hacia Estados Unidos, Corea e incluso hacia Japón (varios analistas indican que en caso de que Corea del Norte realmente llegue a lanzar algún misil, el primer blanco sería Japón) no son nuevas, la realidad es que en este año han subido de tono sin precedentes. Lo mismo pasa con las reacciones de Estados Unidos, con bases militares en Corea del Sur, Japón, Guam y Hawái, que aunque oficialmente continua resistente a tener un diálogo directo con el Norte, eso no le impide movilizar su aparato militar y apuntar sus misiles hacia Corea del Norte, en caso de cualquier eventualidad. Así como sobrevolar por la frontera del Norte con bombarderos F-22 y B-2 y con bombarderos B-52, capaces de lanzar bombas nucleares.

Por si las dudas, el noreste asiático (en donde se encuentran las dos coreas, China, Japón y parte de Rusia) de por sí fuertemente militarizado, se convirtió en un escenario de movilización militar de carácter “preventivo”, porque adicional a la movilización militar de Corea del Sur y Estados Unidos, Japón ha desplegado baterías de misiles tierra-aire PAC-3 y ha enviado destructores con sistemas Aegis al mar de Japón, según informó la agencia EFE.

Continuando con el tema, las amenazas de Pyongyang  fueron un poco más lejos, puesto que desde diciembre pasado (ver cronología) mes en que se cumplió un año de la muerte de Kim Jong-il y la llegada de Kim Jong-un al poder, hasta la fecha las tensiones han ido en aumento. El lanzamiento del misil Unha-3 en diciembre de 2012 y la realización de su tercera prueba nuclear en febrero (la primera prueba nuclear fue en 2006 y la segunda en 2009, curioso ¿no?) en violación a previas resoluciones del Consejo de Seguridad y al mismo Tratado de No Proliferación, del que Corea del Norte abandonó a principios del siglo XXI, dieron pie a enérgicas condenas acompañadas de dos nuevas resoluciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, que en general reafirman el bloqueo en materia económica, comercial y financiera hacia Corea del Norte, bloquean del mismo modo las relaciones con el exterior de algunas instituciones del régimen, vetan a algunos ciudadanos norcoreanos de viajar y exhortan a Pyongyang regresar a las negociaciones multilaterales conocidas como “negociaciones a seis bandas”, a las que el Norte abandonó unilateralmente en la primera mitad de esta década.

 

Cronología del conflicto coreano.

 

Las resoluciones emitidas en estas semanas, así como los ejercicios militares conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos en la frontera con Corea del Norte, llamados Foal Eagle, que iniciaron en marzo y culminarán a finales de este mes, resultaron ser la excusa perfecta para que en Pyongyang movilizara su aparato militar y aumentara su retórica belicista. Pero ¿el hecho de que las amenazas suban de tono significa que Corea del Norte realmente quiera iniciar una guerra? La respuesta es no. Como dice Joo seung-ho (2012) “como buenos comunistas, los líderes norcoreanos son calculadores, es decir, evitan riesgos innecesarios y al mismo tiempo están listos para actuar en el momento oportuno”.

Muchos pensarán que el joven líder norcoreano Kim Jong-un está fuera de sus cabales al retar de forma tan directa a los Estados Unidos y a su aliado Corea del Sur cuando de antemano se sabe que el régimen comunista híbrido (si, es una extraña mezcla de régimen estalinista con elementos culturales propios que se cristalizan en la llamada ideología Juche – de autosuficiencia- y Sogun – de militarización) pasa por graves problemas económicos (el PIB per cápita es de aproximadamente 1800 dólares anuales, comparado con los 49 mil 800 de Estados Unidos y los 32 mil 400 de Corea del Sur) y su tecnología militar no es para nada equiparable con la del país más poderoso del mundo.

Lo cierto es que el régimen norcoreano utiliza su retórica belicista respaldada por su arsenal nuclear y de misiles balísticos como instrumento de negociación al exterior, y como una de las estrategias para reafirmar el liderazgo de Kim Jong-un y la misma estabilidad al interior del país. En lo que compete a lo exterior, el coreanista mexicano Juan Felipe López Aymes afirma, por un lado, que el Norte está aprovechando la transición de poderes en el noreste asiático para poner a prueba sus reacciones (hay que recordar que 2012 fue un año electoral en China, Corea del Sur, Japón y Estados Unidos y sus líderes, a excepción de Obama, están apenas pisando los nuevos terrenos de estar al frente del poder). Ya la China de Xi Jinping cambió su tradicional política de apoyo al Norte, sumándose a las sanciones del Consejo de Seguridad. Ese ha sido un cambio importante y digno de analizarse de manera profunda. Lo que sí es seguro es que, a pesar de las desavenencias, China no dejará de ser aliado de Corea del Norte.

Por otro lado, el coreanista José Luis León, en base a un análisis histórico, percibe que el piso de negociación norcoreano se ha reconfigurado. Si hasta hace 5 años Pyongyang utilizaba la amenaza nuclear para obtener a cambio de no usarla ayuda del exterior, en forma de alimentos principalmente (irónicamente Estados Unidos es uno de los países, junto con China, Japón y la misma Corea del Sur, que todavía envían ayuda alimentaria a Corea del Norte) ahora que ya ha consolidado su tecnología nuclear busca obtener el estatus de potencia nuclear, que implicaría sumarse al régimen internacional de no proliferación nuclear y dejar de ser un Estado paria, tal como lo fueron una vez India y Pakistán (antes condenados por tener armas nucleares, ahora aceptados como potencias nucleares).

Con dicho estatus por delante, Corea del Norte se quitaría de encima, al menos de manera parcial, las duras sanciones del Consejo de Seguridad y eventualmente podría normalizar su economía con su acceso, ahora denegado, a los préstamos del Banco Asiático de Desarrollo y del mismo Banco Mundial y también tendría acceso a su parte de la nada despreciable suma de dinero de la indemnización japonesa por los daños a Corea durante la colonización (recuérdese que la corea unificada fue colonia de Japón de 1910 a 1945) que Corea del Sur ya cobró hace algunos años.

Aun así, señala José Luis León, con Corea del Norte nunca se sabe. Una de las características de las negociaciones con el régimen es que nunca van en línea recta, de repente parece que se desatoran y hay grandes progresos cuando intempestivamente el Norte vuelve a su retórica de guerra. Lo que sí se puede afirmar es que el Norte no disparará la primera bala aquí y que ni a Estados Unidos, ni a China ni a Corea del Sur les conviene embarcarse en una guerra, que sin duda sería altamente destructiva, así que inevitablemente se tendrá que negociar una normalización de relaciones.

En el ámbito interno, por otro lado, hay que considerar que Kim Jong-un llegó al poder apenas hace un año tres meses en la que sería la segunda sucesión dinástica de Corea del Norte (la primera sucesión fue en 1994 cuando después de la muerte del fundador del régimen Kim Il-sung emergió como líder su hijo Kim Jong-il) y con fuertes retos por delante. Jong-un recibe el poder de un país en crisis de más de una década producto, entre otras cosas, del aislamiento internacional del régimen, continuos desastres naturales que han tenido graves consecuencias en la autonomía alimentaria del país y a sus políticas administrativas fallidas.

El panorama anterior, sumado a las todavía pugnas internas por el poder en plena transición obligan a Kim Jong-un a legitimarse ante la mayor facción política del régimen, los militares, que prefieren mantener una política altamente militarizada para preservar su poder político y legitimarse ante la población, que dicho sea de más ya no se cree tan fácilmente de la propaganda. No es coincidencia que las amenazas del Norte se den en el marco de dos importantes aniversarios, el que conmemora el ascenso del fallecido Kim Jong-il al poder el 9 de abril y el del cumpleaños del fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, el 15 de abril. Qué mejor para el aparato de propaganda norcoreana el celebrar dichos aniversarios con enormes despliegues de poderío militar ante un escenario real de guerra.

Aunque no se sabe mucho de Corea del Norte a nivel interno, precisamente por la naturaleza hermética del régimen, si se puede afirmar que ya tiene varios años luchando por sobrevivir a su aislamiento internacional y a su raquítica situación económica y que esta estrategia de supervivencia de aumentar su retórica militar a cambio de ayuda o bien integración al sistema internacional ya no está dando los mismos resultados que hace algunos años.

Por eso, ya se habla de la necesidad de un cambio de rumbo desde dentro, es decir, iniciar de forma efectiva reformas económicas reales, no parciales y controladas como hasta ahora (Corea del Norte tiene dos parques industriales, uno con empresas chinas en Sinuiju y otra con empresas surcoreanas en Kaesong) para de esta facilitar la apertura económica y comercial del régimen y así normalizar poco a poco su economía. Sin embargo, esto conllevaría también al eventual derrumbe del régimen que se mantiene a flote a manotazos, cosa que la clase gobernante no desea ni en pesadillas. En conclusión, todo se resume en una palabra clave: control político.

 

Fuentes consultadas (en orden de aparición)

  1. EU y Corea del Sur elevan un nivel la alerta: Pyongyang podría realizar pruebas de misiles balísticos 9 de abril de 2013 http://www.sinembargo.mx/09-04-2013/584927
  2. Sobre los bombarderos estadounidenses que sobrevuelan Corea del Sur: http://www.foxnews.com/tech/2013/04/04/with-north-korea-warning-nuclear-war-b-52s-soar-in-foal-eagle/
  3. Fuente de la cronología: http://m.apnews.com/ap/db_268777/contentdetail.htm?contentguid=loy3vNpg
  4. Joo Seung-ho (2012) North Korea Under Kim Jong-un: the begining of the end of a peculiar dynasty, Pacific Focus, Vol. XXVII, No.1, pp. 1-9
  5. Datos del PIB per cápita norcoreano, surcoreano y estadounidense: https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/index.html
  6. Entrevista al Dr. Juan Felipe López, programa de radio Enfoque “caso Corea del Norte y Corea del Sur”, 1 de abril de 2013 http://www.especialistas.com.mx/genericas/detallenotaenlace.aspx?id=68664173&idc=3&servicio
  7. Entrevista Dr. José Luis León. Las relaciones internacionales de México el 26 de febrero de 2013 “la situación actual de Corea del Norte” http://imrapreso.sre.gob.mx/acmcontent/931e949f-c32c-4855-8b23-680d2867dd58/Programaderadio_G060213_2013-02-26_03-15-p.m._files/flash_player.htm
  8. Entrevista al Dr. José Luis León “Amenazas de Corea del Norte” Efekto Noticias, 4 de abril de 2013 http://efektonoticias.com/internacional/amenazas-de-corea-del-norte-jose-luis-leon-manriquez

 

 

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