Educación para la diversidad sexual

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“Si las puertas de la percepción se abrieran, todo se manifestaría como es: infinito”

– William Blake


Vivimos en un sistema opresor a toda clase de pensamiento diferente. Una de las condiciones humanas más oprimidas es la cuestión de la sexualidad, ya que vivimos en un mundo heterosexista, ligado a la relaciones hombre-mujer, lo que provoca que en todo el planeta exista, en menor o mayor medida, discriminación por las preferencias sexuales diferentes, provocando homofobia, lesbofobia, transfobia, siendo enfermedades que, a comparación de sus hermanas -la xenofobia o el racismo-,  pueden surgir de tu propia familia. Cuando alguien es discriminado por el color de su piel o por ser de otro país, tendrá siempre el apoyo de su familia, ya que comparten estas mismas características.Sin embargo, cuando se trata de la diversidad sexual puede ser que este apoyo consanguíneo no exista y, aunándole las presiones sociales existentes.

No se nos hace raro que muchas personas homosexuales, bisexuales, transexuales piensen en el suicidio como una alternativa de escape. Es aquí que tocar el tema en las escuelas cobra un papel fundamental para que este tipo de situaciones dejen de suceder, para  construir esquemas diferentes, ayudando así a comprender a compañeros, familiares y personas con preferencias diversas, la sexualidad como algo normal  y natural.

Sin embargo la postura neutral en las escuelas sobre el tema sólo hace que el mismo sistema opresor continúe gestándose en la sociedad, mostrándose como una currícula oculta, provocando la necesidad de que surjan movimientos LGTB que impulsen no sólo las reformas necesarias si no una revolución sexual y de conciencias que acabe con el heterosexismo imperante.

Un ejemplo claro es el movimiento LGTB de Madrid, que a través de investigaciones ha recomendado al Estado Español contemplar la educación de la diversidad sexual de manera transversal en todos los programas de estudio, de esta forma se estará haciendo educación sexual en la clase de historia, biología, matemáticas, español, dibujo, etcétera, y así apoyar la transformación del pensamiento machista.

El tema está sobre la mesa, que la discusión comience, que la comunidad LGTB en Colima y el país se politice para proponer y exigir ya no ser tratados como ciudadanos de tercera clase, sino para tener una educación de calidad, sin prejuicios y de mente abierta a las posibilidades que brinda la humanidad.

Por un mundo sin homofobia, transfobia y lesbofobia.

 

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