Ser lesbiana, gay, bisexual o trans es parte de la rica diversidad de la naturaleza humana

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Urgen a los gobiernos alrededor del mundo a reformar las clasificaciones médicas y a adoptar medidas para prevenir toda forma de tratamientos y procedimientos forzosos en las personas LGBT.

En el marco del Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y la Bifobia expertos de derechos humanos de la Organización las Naciones Unidas (ONU), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y el Comisionado para los Derechos Humanos del Consejo de Europa reunidos en Ginebra, hicieron un llamado para poner fin a estos actos que atentan contra los derechos humanos de las personas.

La información enviada por los especialistas informa que  la patologización de los adultos y niños LGBTmarcándolos como enfermos con base en su orientación sexual, identidad o expresión de génerohistóricamente ha sido, y continúa siendo, una de las causas detrás de las violaciones de derechos humanos que enfrentan.

También es un obstáculo para superar actitudes negativas, estereotipos y las múltiples barreras para la realización de los más fundamentales derechos humanos de las personas LGBT.

La patologización y las clasificaciones médicas estigmatizantes en relación con la identidad y la expresión de género son utilizadas para justificar el someter a personas trans, incluso desde muy jóvenes, a esterilizaciones forzadas coercitivas, terapia hormonal, cirugías y evaluaciones psiquiátricas, y otras formas de condicionamiento abusivo de sus derechos humanos.

Estas clasificaciones patologizantes también crean obstáculos abusivos para acceder a procedimientos seguros de reafirmación de género para las personas trans, que conducen a muertes prevenibles y prematuras resultado de procedimientos poco seguros y clandestinos.

Más aún, en la base de las clasificaciones patologizantes, las personas LGBT siguen siendo sujeto de tratamientos abusivos, dañinos y poco éticos. Éstos incluyen las llamadas “conversiones” o “terapias restaurativas” basadas en su orientación sexual o identidad de género con un efecto particularmente dañino en niños y adolescentes.

Tratamientos forzosos, coercitivos e involuntarios pueden resultar en dolor y sufrimiento físicos y psicológicos de largo plazo y pueden violar el derecho a estar libre de tortura y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes.

Las clasificaciones patologizantes también son utilizadas para justificar otros abusos contra las personas LGBT –incluyendo la continua criminalización de las personas transgénero y las relaciones entre personas del mismo sexo, negándoles o colocándolas en condiciones abusivas en cuanto al reconocimiento de la identidad de género de las personas trans– y contribuye a la marginalización y exclusión de las personas LGBT en contexto de educación, salud, empleo y vivienda, entre otros.

Marcar a las personas LGBT como enfermas también está ligado a la violencia sexual, que incluye las llamadas “violaciones correctivas” contra mujeres lesbianas, bisexuales y trans, así como la violencia, intimidación y acoso transfóbicos y homofóbicos que enfrentan los jóvenes sobre la base de su identidad de género y orientación sexual percibidas o reales, con un severo impacto en su salud física y mental, así como en su bienestar general, incluyendo altas tasas de suicidio, depresión y autolesiones.

Ser lesbiana, gay, bisexual o trans es parte de la rica diversidad de la naturaleza humana. Estamos profundamente preocupados que los niños y adultos transgénero sigan siendo patologizados con base en clasificaciones médicas nacionales o internacionales.

Saludamos el progreso en la despatologización de la atracción entre personas del mismo sexo desde que la Organización Mundial de la Salud dejó de tratar la homosexualidad como una enfermedad y la retiró de la Clasificación Internacional de Enfermedades hace 26 años, pero seguimos preocupados de que la homosexualidad sigue siendo patologizada por parte de algunas asociaciones médicas nacionales.

Se necesitan reformas legales y de políticas públicas para eliminar leyes discriminatorias y proteger a las personas LGBT de la violencia y la discriminación. Sin embargo, éstas no serán efectivas o suficientes por sí mismas mientras las obsoletas clasificaciones médicas persistan.

Estas clasificaciones deben ser reformadas para despatologizar las identidades y expresiones transgénero y la atracción entre personas del mismo género. Los estados deben adoptar medidas para prevenir, investigar y llevar a la justicia toda forma de tratamientos y procedimientos forzosos, coercitivos o involuntarios en personas LGBT.

Deben asegurar la suficiencia en los servicios médicos basados en un consentimiento informado y libre de estigmatización, patologización y discriminación, incluyendo procedimientos afirmativos de género para las personas trans.”

El grupo de trabajo de expertos independientes de la ONU se encuentra integrado por: Philip Alston, relator especial sobre la extrema pobreza y los derechos humanos;  Dainius P?ras, relator especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel de salud física y mental; Juan E. Méndez, relator especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; y Dubravka Šimonovi?, relatora especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias.

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Marco Antonio Pérez Gaspar/NotiCASS

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