Carta a Luis Enrique Zamorano, del SUTUC

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Asunto: del SUTUC y más

C. LUIS ENRIQUE ZAMORANO MANRIQUEZ
S U T U C
P R E S E N T E:

Respecto a la declaración pública de Ud. agosto 2015 que en la U de C “empiezan a cumplirse acuerdos pactados entre autoridad universitaria y SUTUC en torno al FOSAP”, pero sobre todo con relación a su irregular ascenso y gestión al frente del SUTUC desde 21 de marzo de 2014 hasta el 25 de septiembre de 2015, aprovecho este medio para exponer las consideraciones siguientes al respecto, teniendo como referente periodístico la amplia y detallada entrevista que con el título “En Asambleas informativas, despeja dirigencia del SUTUC incertidumbre de trabajadores”, la Universidad de Colima generosamente le hizo el favor de difundir por medio del periódico El Comentario en II partes durante el mes de septiembre de 2014:

I

(“Despejando incertidumbres”)

a). Que en la entrevista con el Director de El Comentario, Daniel Peláez Carmona, Ud. Zamorano acompañado de varios colaboradores señala “su interés de recorrer el cien por ciento de los centros laborales de la U de C” invitando a “todo el personal sindicalizado, de confianza (sic) y becarios” con el propósito de “Dialogar con los trabajadores y despejar incertidumbres, así como explicar las acciones que orillaron al cambio sindical” durante esos meses en que nuestra casa de estudio vivió y experimentó la “posibilidad de ir a la huelga”, y que según Ud. Zamorano era porque “no tenían ninguna posibilidad de dialogo”, y que por esa misma razón “el sindicato la única posibilidad que tenía en esos momentos era una emplazamiento a huelga y la huelga misma, para solucionar toda la problemática que existía en ese momento” (El Comentario, 5 de sept. De 2014, pág. 11).

En la misma entrevista Ud. Expone que el cambio de la dirigencia del SUTUC tiene como razón porque “hay voces que no son acordes a nosotros (sic), que disienten”, y añades “lo que no compartimos…es la forma en “cómo quieren” (sic) solucionar las problemáticas en la Universidad de Colima, como llevar a la institución a la huelga, ofender (sic) a los compañeros que no están de acuerdo…así como la provocación constante a los compañeros (sic)”.

Después puntualizas “optamos siempre por la vía del dialogo, por la vía de la prudencia, porque sabemos que los extremos no son correctos. Tampoco ponernos en todo a favor de la autoridad y ser complacientes con la misma, sabemos que eso no rinde a los trabajadores y se pierde la razón de ser del sindicato (sic)” (ibíd., 11).

Al final de cuenta refieres Zamorano que, frente “al extremo de choque frontal, (que) no deja nada bueno…la cerrazón de las partes”, entonces “reflexionamos y dijimos vámonos por la vía del dialogo” que es lo importante y nunca perder nuestro objetivo y la finalidad por lo cual somos sindicato (sic)”.

Enseguida señalas que el cambio de dirigencia sindical “fue una decisión del consejo general del SUTUC, en su mayoría, éramos 41 miembros en ese momento y de ellos, 32 tomaron la decisión de revocar al anterior líder sindical Leonardo Cesar Gutiérrez Chávez, porque ya no obedecía (sic) a los intereses del gremio y tampoco respetaba las decisiones tomadas en el consejo general, que de acuerdo a nuestro estatutos es la máxima autoridad en el sindicato…” (ibíd. 12)

II

(“Acciones” de Zamorano rumbo a la secretaría general del SUTUC)

b). En esa larga entrevista publicada de septiembre de 2014 Ud. Zamorano haces un recuento de lo que el SUTUC experimentó internamente entre diciembre de 2013 y marzo 2014, que a la postre lo llevó a la secretaría general sindical.

Al respecto refieres que:

1). En el mes de diciembre de 2013 el SUTUC presentó por escrito la petición de aumento salarial del 18 %, y que durante el mes de enero de 2014 durante la primera asamblea sindical del año se informó que “aún no existía respuesta de la petición salarial presentada por el SUTUC por parte de la patronal universitaria”; 2). A principios de febrero en la segunda asamblea sindical ya se informó que había una propuesta oficial consistente en un 6 % de aumento directo al salario, 2 % en prestaciones, y 2 días al bono de productividad que se recibe en julio; 3). Posteriormente en el mismo mes de febrero Zamorano señalas que en el seno de la asamblea sindical surgieron diferencias internas entre la postura de aquellos delegados que habían aprobado y aceptado la propuesta oficial tal cual era ofertada por la patronal y la postura de Leonardo que proponía incluir en un mismo paquete de negociaciones: el incremento salarial ofrecido por la patronal, pero incluyendo la cuestión del FOSAP y el asunto de las violaciones del Contrato Colectivo integralmente;

4). Extrañado de tu parte entonces porque la propuesta de Leonardo no estaba consensuada ni votada por mayoría en asamblea sindical, el 22 de febrero en una tercera asamblea “cuestionas muy seriamente a Leonardo, por qué había tomado esa decisión”, y debido a que “hubo muchas voces” que le hicieron ver que jamás se le autorizó de esa manera, se le pidió a la secretaria de actas en ese momento Leticia Villareal que leyera el acta de la asamblea anterior. Su reacción de Villarreal fue que el acta “no la tenía”, que solamente tenía unos apuntes y se le pidió que los leyera”; 5). Leticia Villarreal “leyó unos apuntes que nada tenían que ver con lo que había acontecido la asamblea anterior. Eso alarmó más a los compañeros y también les dio a entender que las propias actas de las asambleas anteriores habían sido alteradas y que las firmas de asistencia de los compañeros al consejo, se tomaban y anexaban al acta que se alteraba y esa es la que se daba por válida. Por eso es que se estaban tomando decisiones con un grupo muy cerrado alrededor de Leonardo, e incluso algunos de ellos ni siquiera eran miembros del consejo, sino invitados que el llevaba”;

6). Aseguras Zamorano que la asamblea de 22 de febrero “fue muy acalorada, y que salieron a relucir muchas verdades”, por lo que se tomó la decisión por petición de Leonardo, de convocar a las autoridades universitarias, a la sala de juntas del SUTUC para el 1° de marzo, para que ahí “se negociaran estos tres grandes temas”, y que ahí los miembros del consejo

general se convencieran en realidad “si en realidad la autoridad era la que estaba negada a negociar o era la parte sindical” (Ibíd.: 12);

7). Aunque con esa petición “Leonardo pidió que le diéramos el voto de confianza y claramente dijo en menos de 15 días resuelvo estos tres grandes temas, si ustedes me dan la oportunidad”, se le dio la confianza pero la reunión programada para el 1° de marzo nunca se efectuó, ni tampoco hubo explicación alguna por parte de Leonardo o colaboradores del por qué no se llevó a cabo;

8). Es entonces y precisamente fue por la actitud de Leonardo de querer negociar un paquete de 3 demandas sindicales como era el 6 % de aumento directo al salario, 2 % en prestaciones, y 2 días al bono de productividad, junto con lo del FOSAP y las violaciones del Contrato Colectivo ante la autoridad patronal, en vez de aceptar sólo y únicamente la propuesta salarial patronal, que surgió el meollo que dividió al SUTUC internamente dado que: por un lado estaban Zamorano y otros “acalorados” delegados sindicales como Miguel Ceballos Madrid, Iván Salvador Rubio, Mireya Arias, etcétera, conformados con quedarse sólo con la oferta patronal universitaria, discutida u aprobada ciertamente por el consejo sindical aunque omitido en las actas de la asamblea sindical por Leticia Villarreal “extrañamente”, mientras que por el otro lado estaba la actitud de Leonardo de negociar las tres demandas sindicales integralmente, y que final de cuentas dicha decisión era de un “grupo muy cerrado alrededor de Leonardo” y que en parte “no son ni siquiera delegados sindicales”;

9). Es por esta división sindical de posturas enfrentadas, por lo cual Zamorano “preocupado” como Secretario de Organización y aliado con Mireya Arias como secretaria de Vigilancia, iniciaste y tejiste el camino hacia la secretaría del SUTUC “de acuerdo a los Estatutos, que claramente dicen que si el 33 % de los miembros del consejo le solicita a la Comisión de Vigilancia que convoque a asamblea extraordinaria para despejar cualquier duda que se tenga respecto de los temas tratados”, y quien “atendió la petición a hacer la convocatoria respectiva para la asamblea extraordinaria”. “Yo en ese momento como secretario de Organización, avalo dicha petición y hago la convocatoria respectiva para todos los miembros del consejo, incluido Leonardo para que nos aclarara que estaba pasando” (ibíd. 13);

10). Dices Zamorano que a Leonardo se le convocó a reunión en dos ocasiones, tanto un domingo y un martes, y que a ninguna de las dos asistió no obstante que la última invitación fue ya por escrito a cargo de la Comisión de Vigilancia, y señalas que Leonardo no atendió a ninguna de estas convocatorias bajo el argumento de ser “ilegal, que la hoja membretada es falsa y que no acudiría porque él no convocaba (Ibíd. 13);

11). También dices Zamorano que entre el 1° y hasta el 18 de marzo de 2014 en que se realizó la tercera asamblea sindical, bajo un clima tan “difícil” que hasta le gente de Leonardo “hasta nos retiraron la palabra”, “nos dimos a la tarea de convocar al mayor número posible, porque los estatutos marcan que cuando se toma una decisión ya de alto nivel, mínimo debe haber el 66 por ciento de los integrantes del Consejo”.

Al respecto estableces: “Nos dimos a la tarea de reunir a ese 66 por ciento más, a una tercera asamblea en la cual después de 4 horas…tratando de entender por qué Leonardo no asistía”, “al final de cuentas se tomó la decisión de revocarlo como secretario

general…cumpliendo el porcentaje debido…porque ya no obedecía a los intereses de los compañeros, ya no ejecutaba las decisiones tomadas en sesiones de consejo como lo marcan los estatutos y ahí mismo, en el consejo general de los compañeros se toma la decisión de que un servidor tome (sic) la responsabilidad de la secretaria general”, entre otras razones “porque el secretario general suplente, Jorge García Pérez estaba suspendido temporalmente de sus funciones, por conocer a fondo el tema del FOSAP y por conocer también de fondo la vida interna del sindicato y tener el contacto con todos los delegados sindicales”, “obviamente con la advertencia (sic) de que si cometo los mismos errores también se me iba a revocar, porque es facultad del consejo hacerlo” (ibíd.: 13);

12). Dices Zamorano que “De cada una de las decisiones tomadas se levantaba el acta respectiva, se firmaba y se dejaba en la Junta Local, para que como autoridad fuera enterándose de lo que estaba aconteciendo y llegado el momento de la revocación y de entregar el acta en la cual el consejo general aprueba que un servidor asuma…nos entrega la toma de nota, dando el reconocimiento y respetando la decisión del consejo (sic)” (ibid.13).

13). Después Zamorano añades “nos dimos a la tarea de empezar a organizar el sindicato, porque con todos los vaivenes…(incluso) el edificio tuvo las puertas cerradas…no nos querían entregar las instalaciones…tuvimos que recurrir a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje…y le pidiera a Leonardo que se retirara del espacio, porque a él ya no le correspondía, y con eso darnos posesión del edificio” (Ibid.13)

III

(Mentiras y omisiones dolosas de Zamorano rumbo a la secretaria general del SUTUC)

Considerando como punto de partida fundamental el 22 de febrero de 2014 como el día en que se dividió drástica e irreversiblemente el consejo general del SUTUC derivado de las dos posturas enfrentadas ya arriba señaladas, y que a partir de este día y hasta el 18 de marzo de 2014 la tendencia sindical interna fue, por un lado hacia la “revocación” de la secretaría general de Leonardo, y por otra parte y a la vez el ascenso a la misma secretaría general por Zamorano, aludo a las observaciones y cuestionamientos siguientes apegado siempre irrestrictamente a los Estatutos del SUTUC:

1). Para empezar Zamorano decirte que la Ley Federal del Trabajo (2015), establece claramente que tan sólo las violaciones al Contrato Colectivo del Trabajo “son motivo suficiente” para que un sindicato emplace y vaya a huelga si es necesario;

2). En segundo lugar pregunto a Zamorano ¿En qué medida la postura de Leonardo de demandar y negociar ante la patronal universitaria el paquete integral de las tres demandas laborales: el incremento salarial; el tema FOSAP; y hacer valer el apego irrestricto al Contrato Colectivo de Trabajo vigente atenta en contra de los trabajadores del SUTUC.

Por el contrario, y si Ud. en realidad fuera honesto y auténtico defensor de los intereses sindicales, entonces en esa larga entrevista que la U de C le hizo el favor de difundir a través de El Comentario en septiembre de 2014 debió haber señalado que entre las razones que a Ud. y a los delegados que hicieron equipo con Ud., de ponerse en contra de Leonardo fue tanto por la existente preocupación e intimidación de la patronal universitaria por la

posibilidad de la huelga universitaria dado que las razones para concretarla estaba razonablemente sustentada sindicalmente por Leonardo, como por el temor existente entre Uds. De lo que implicaba dicha huelga posible sobre todo en términos de sacrificios y desgaste individual y familiar tanto laboral como de vida, agregando a ello la nula tradición y experiencia del SUTUC en cuanto a la organización y manejo de situaciones de huelga. Recordarte incluso, que en esos días de asamblea sindical, el delegado Miguel Ceballos Madrid declaró haber estado dos horas en las oficinas del Director General de Recursos Humanos Lic. Guerrero Rolón, siendo curioso que Ceballos Madrid a partir de dicha entrevista destacara por oponerse a la huelga bajo el argumento de que el SUTUC no estaba preparado ni en condiciones de aguantar una huelga por varios días.

3). Cuando señalas Zamorano que la actitud de Leonardo de 22 de febrero donde como líder sindical propone que se negociara en un mismo paquete las tres demandas sindicales en forma integral, y lo acusas de que dicha actitud obedecía en realidad a los intereses de un “reducido grupo de allegados e invitados de Leonardo”; acusación de la que por cierto se valen tú y los delegados disidentes para atacar a Leonardo con “el san Benito” de “la pérdida de la confianza” y la falta de “cumplimiento de los acuerdos” establecidos en las asambleas sindicales,

Basándome en las actas redactadas por la secretaria de actas Leticia Villarreal y por mi leídas atentamente me permito hacerte las precisiones y aclaraciones siguientes:

4). Los “delegados disidentes” estuvieron en una reunión del Consejo Estatal del SUTUC donde se aprobaron tres acuerdos: 1. Aceptar el ofrecimiento de aumento salarial de un 6% directo al salario base y un 2% a las prestaciones que había negociado Leonardo con el Rector para el año 2014 retroactivo al 01 de enero del mismo año, 2. Modificar los Estatutos del SUTUC para poder hacer “desistimientos legales” ante algunas acciones emprendidas por el SUTUC., 3. Emplazar a huelga a la U de C por las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo, incluyendo el tema del FOSAP, para el mes de mayo de 2014. Sin embargo, después de la clausura de la reunión, comenzó el análisis de los acuerdos. El Comité Ejecutivo Central del SUTUC concluyó horas después, que no resultaba conveniente para los intereses de los trabajadores sindicalizados, la implementación de los tres acuerdos en forma aislada. Por tal motivo, el Comité Ejecutivo Central publicó un comunicado donde anunciaba que el aumento salarial y las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo se lograrían mediante el emplazamiento a huelga para resolver todo en forma integral. La medida causó extrañeza en muchos Delegados. Pero todos ellos fueron citados nuevamente a reunión extraordinaria del Consejo Estatal del SUTUC a la semana siguiente. La importancia de derogar los acuerdos señalados y lo conveniente de buscar una solución integral al problema fue discutida y sometida a votación. La mayoría voto a favor por el cambio de estrategia, hubo sólo dos votos en contra y dos abstenciones. Dos de los Delegados que votaron en contra fueron Iván Delgado Rubio y Froylán Rodríguez y, dentro de las abstenciones Luis Enrique Zamorano Manríquez fue una de ellas.

Por lo anterior, el secretario general Leonardo, el Comité Ejecutivo Central del SUTUC, los abogados del SUTUC y muchos compañeros sindicalizados trabajaron para implementar y hacer cumplir los acuerdos establecidos.

Se realizaron asambleas en las delegaciones sindicales del SUTUC de Manzanillo, Tecomán, Armería, Coquimatlan, Villa de Álvarez y Colima con resultados también favorables a las acciones del SUTUC y de apoyo y respaldo a Leonardo en las 27 delegaciones visitadas. Se obtuvo quórum legal en 24 con votaciones por mayoría para que se realizara las acciones del SUTUC en su estrategia integral. Me consta, además de estar registrado en actas.

5). Claro que lo anteriormente señalado comenzó a causar máxima preocupación en la autoridades universitarias quienes comenzaron a aumentar las amenazas y las intimidaciones en contra de los trabajadores sindicalizados para que no asistieran a las asambleas como fueron los casos de las delegaciones del campus central de Colima, excepto en la Facultad de Psicología. Los “Delegados Disidentes” encontraron eco en la postura de las autoridades universitarias y comenzaron una campaña de desinformación con los trabajadores afirmando que el Dr. Leonardo no cumplía los acuerdos de las asambleas. Y con la complicidad del director general de la oficina de Recursos Humanos lograron intimidar, amenazar y/o ofrecer beneficios a los delegados sindicales que habían votado a favor de las acciones del SUTUC para cambiar su decisión y firmar documentos solicitando la destitución de Leonardo como secretario general sindical.

6). Pregunto a Zamorano: si en las asambleas sindicales como secretario de organización del SUTUC participaste y observabas que en el “grupo cerrado en torno a Leonardo había invitados extraños”, porque estatutariamente no solicitaste a la Comisión de Vigilancia proceder y tomar medidas conducentes al respecto dejándolo asentado en actas.

7). Respecto al número (5) del apartado II donde señalas que la secretaria de actas Leticia Villarreal hacía escritos fuera de lugar y no de un seguimiento meticuloso de todo lo que se analizaba, discutía y se aprobaba en el seno del consejo general sindical, permíteme hacer la observación de que el representante del SUTUC en la Junta Local de Conciliación Arbitraje Lic. Ulises Álvarez Alcantar personalmente le sugirió a la propia Leticia Villarreal como secretaria de actas dedicarse a tomar nota de lo más importante sindicalmente porque resultaba realmente difícil recoger y dar seguimiento puntual y preciso de todo lo que se ventilaba en el seno del consejo sindical en pleno;

8). Dices Zamorano respecto a los números (9) (10) y (11) del apartado II donde señalas que entre el 22 de febrero y el 18 de marzo de 2014, derivado de “la pérdida de confianza y la falta de cumplimiento de los acuerdos” por parte de Leonardo, como secretario de organización del SUTUC y apegado a Estatutos por tu cuenta procediste y giraste instrucciones a la Comisión de Vigilancia para convocar a asamblea extraordinaria para despejar “cualquier duda que se tenga respecto de los temas tratados”, con la ausencia de Leonardo pese a haber sido invitado por escrito, me permito citar:

Los Estatutos del SUTUC Artículo 37 páginas 22 y 23 cuyo numeral III señala “Son atribuciones y obligaciones del secretario de Organización del Comité Ejecutivo Central, “Convocar junto con el secretario general a las reuniones de comité, a las asambleas ordinarias y extraordinarias del Congreso Estatal, Consejo General y Asamblea Delegacional”, de lo que se desprende que Ud. Como secretario de Organización por sí solo y por su cuenta no tiene atribuciones para girar instrucciones a la Comisión de Vigilancia para efectuar asamblea extraordinaria. A la vez que, y apegándome a Estatutos, el Artículo 43 relacionado con la Comisión de Vigilancia numeral IX página 29 señala son atribuciones y obligaciones “Convocar a asamblea extraordinaria de Consejo General, a petición de las dos partes de las delegaciones sindicales, cuando la gravedad del caso así lo requiera”, por lo cual te pregunto Zamorano, en primer lugar quien o quienes (es) pueden tipificar, calificar y sustentar la gravedad de la actitud de Leonardo cuando según lo que en esa entrevista dices el objetivo de convocar a asamblea extraordinaria es para despejar “cualquier duda que se tenga respecto de los temas tratados”, y en segundo lugar, si en todo caso la actitud y propósito de Leonardo de negociar ante el patrón universitario tres tópicos integralmente: salario; FOSAP; y violaciones al Contrato Colectivo, o, en su defecto el que Leonardo hubiera visitado, informado, y obtenido el apoyo de la mayoría de las Delegaciones sindicales del SUTUC según consta en actas, en ¿cualquier de estas dos situaciones ? son calificables como graves y en contra de los intereses de los trabajadores?, Solo así podría sustentar la Comisión de Vigilancia proceder a convocar a asamblea extraordinaria de 18 de marzo.

9). También Zamorano en dicha entrevista omites dolosamente señalar que fue precisamente por tu actitud y la de los demás delegados disidentes de actuar fuera de Estatutos del SUTUC, lo que orilló a Leonardo basado en el Artículo 35 pág. 19 que señala: “Son obligaciones y atribuciones del secretario general”, numeral II “Otorgar y revocar poderes generales o especiales para asuntos del sindicato”, a girar instrucciones a la Comisión de Honor y Justicia la cual el 16 de marzo de 2014 determinó “suspender los derechos sindicales” de: Jorge García Pérez como secretario general suplente, y a Luis Enrique Zamorano Manríquez como secretario de Organización, y de los delegados Iván Salvador Rubio y Miguel Ceballos Madrid, como como consta en actas.

Extraño y paradójico resulta entonces que el día 18 de marzo cuando Ud. Zamorano asume la secretaria general del SUTUC, entre las razones que señala para ocuparla advierte que no puede serlo Jorge García Pérez, a quien por Estatuto le correspondía dicha secretaría, “por estar suspendido temporalmente de sus funciones”. En el caso de este si aplica la suspensión, pero en tu caso Zamorano no.

10). Por lo tanto, y basado tanto en actas de las sesiones de las asambleas sindicales correspondientes como en los Estatutos del SUTUC vigente, la asamblea extraordinaria realizada el 18 de marzo de 2015 en la que Ud. Asumió la secretarías general del SUTUC es ilegal estatutariamente, por lo cual Ud. Zamorano no es acreedor ni merecedor de ocupar el puesto de representación y liderazgo más importante de los trabajadores sindicalizados de la U de C.

11). De lo que Zamorano señala que durante el mes de marzo que de “cada una de las decisiones tomadas se levantaba el acta respectiva, se firmaba y se dejaba en la Junta Local, para que como autoridad laboral fuera enterándose de lo que estaba aconteciendo internamente en el SUTUC y llegado el momento de la revocación (sic)”, ésta determinara entregar la Toma de Nota a Zamorano, además de, posteriormente, ésta intervenir físicamente para que Leonardo fuera literalmente echado del edificio del SUTUC, caben finalmente varias observaciones pertinentes:

Si Leonardo hasta marzo de 2014 es el secretario general titular reconocido como tal por la Junta Local dada la Toma de Nota del 6 de febrero de 2013 vigente, entonces legalmente procedía, primero: el reconocer que Leonardo tenía derecho a ser oído y vencido. Sin embargo, la JLCYA lo pasó por alto; segundo, dado que no existe por parte de la JLCYA un escrito de nulidad de la Toma de Nota dada a Leonardo en 2013 fundada y por escrito, tampoco procedía entonces que la JLCYA por carecer de justificación y sustento otorgar la Toma de Nota a Zamorano el 21 de marzo 2014.

Si por LEY un sindicato es autónomo, la JLCYA en ¿Qué se fundamentó? para prestarse a recibir y ser informada por Zamorano de lo que sucedía en la vida interna del SUTUC siendo Leonardo el secretario general en funciones y oficialmente acreditado ante la JLCYA; por lo que derivado de lo dicho y expuesto hasta aquí se concluya que con la Toma de Nota otorgada a Zamorano por la JLCYA, ésta confirma y ratifica contundentemente su actuación por consigna, y por tanto del uso político y perverso del sistema de justicia y laboral imperante en Colima principalmente contra los trabajadores lamentablemente.

IV

No es casual que este 16 de abril 2015 el Juzgado I de Distrito haciendo presente juicio por violación formal de garantías –juicio de amparo indirecto 629/2014-II-MO-que reclama a la JLCYA presidida por el Lic. Oscar Francisco Hernández Santos tanto “la omisión de conceder trámite y respuesta” a la queja presentada por Leonardo el 26 de marzo de 2014, como el “acuerdo” emitido por ésta para poner en posesión de Zamorano las instalaciones del SUTUC, lo anterior “sin mediar sentencia definitiva y firme en un juicio en el que haya sido (Leonardo) previamente oído y vencido, que ordene al suscrito quejoso dejara de poseer las oficinas e instalaciones, como secretario general del SUTUC, como tal según la Toma de Nota de 21 de marzo de 2014.

Si hasta septiembre de 2015 legalmente no se ha resuelto aún al respecto, es porque esta JLCYA de Oscar Francisco avezada y experimentada como lo es, ha recurrido a toda clase de prácticas legaloides tan sólo para retardar y a la vez no acatar la resolución del Jugado I de Distrito.

PIENSA; LUCHA; Y TRABAJA

Ciudad de Colima, 25 de septiembre de 2015

MANUEL SALVADOR GONZALEZ VILLA
(PTC. FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES Y
MIEMBRO ACTIVO DEL SUTUC)

c.c.p. Lic. Oscar Francisco Hernández Santos, presidente de la JLCyA de Colima. Para su conocimiento
c.c.p. Delegados y trabajadores del SUTUC. Para su conocimiento

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