Carta para Nabor Ochoa

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Por Agustín Márquez Gileta

Acabo de leer una nota periodística acerca de que usted se indigna porque la Presidenta de la Comisión de Gobierno Interno, despidió al Oficial Mayor y sus sub alternos.

Y como si usted no tuviera memoria, y los ciudadanos de Colima menos, usted dice ahora, negando su pasado, que su denuncia es por el abuso de la fracción panista y lo primero que se me vino a la mente es la pregunta:

¿por qué cuándo usted fue diputado en la LII Legislatura en el año 2000, y por órdenes del Gobernador Fernando Moreno, fueron despedidos sin motivo más de 40 trabajadores de confianza del Congreso, usted no dijo nada?

¿por qué en octubre del 2000, usted no se preocupó por las mas de 40 familias que quedaron en el desamparo, como dice que quedará la familia del Oficial Mayor?

Yo le voy a decir por qué creo que usted denuncia ahora y guardó silencio entonces. Porque usted no tiene principios, porque lo que usted tiene señor Nabor, son intereses y conveniencias.

La razón es obvia, mientras en el 2000 los despidos fueron ordenados por el Gobernador de su partido, el PRI, a usted lo que le interesaba es, como todo buen priísta, sujetarse a las decisiones del líder de su partido, a uste lo que le interesaba era avasallar a todos aquellos que, como lo dijo la Lic. Juana Hernández le había dicho FMP, no le habíamos servido al PRI porque ningún trabajador del Congreso le había servido en su disputa contra el Bloque opositor de la LI legislatura.

Quiero recordarle que en aquella ocasión la situación de los trabajadores fue peor que la de ahora de su indignación, pues hoy existe una causal de despido, pues el negarse a entregar un oficio a la Presidenta de la Comisión de Gobierno Interno, por parte del Oficial Mayor (que olvida que él se debe a la Institución, no al grupo que lo puso ahí) es causa de pérdida de la confianza de estos funcionarios.

En aquella ocasión no hubo ninguna razón, ningún argumento laboral o legal para el despido, pues había trabajadores que prestaban sus servicios en Congreso desde 12 años antes, que habían sido calificados y capacitados en diferentes técnicas legislativas y que habían pretendido servir a la Institución, no al PRI, como es el caso actual.

Yo fui parte de esos 40 trabajadores despedidos, mi familia fue de las 40 que quedaron en el desamparo, diputado y cuando el Oficial Mayor, Jesús Acosta Martínez, una mañana que llegué normalmente a mi trabajo, me ordenó que sacara mis cosas de mi escritorio y me fuera y cuando yo le pregunté por qué, solo me dijo “son órdenes del Coordinador del Congreso” (Arturo Velasco Villa), ningún argumento y ninguna razón me dio, no me la merecía, no pertenecía a la casta gobernante y no tenía derechos. Incluso, diputado, fuimos despedidos sin siquiera las gracias, ya no digamos una indemnización legal. El Dip. Agustín Martell, me mandó llamar; me dijo que había sido amigo de mi hermano Chava y que lo que podía hacer por mi, era que me dieran algo de dinero por mi despido. Yo le agradecí en el alma su interés pero le dije que demandaríamos.

Como usted recordará sólo ocho demandamos, pero una mala selección en la defensa, nos dejó en el despido a cuatro y se logró la reinstalación de cuatro, todos recurrimos a la Justicia Federal, pues aquí en Colima, la justicia en todos los aspectos y niveles, tiene dueño y se llama PRI, ya que el Tribunal de Arbitraje (todos los Magistrados son del PRI, pues el presidente lo nombra el Gobernador -del PRI- otro es representante del Sindicato – obvio también del PRI y otro es el representante del ¡gobierno¡ ) falló en contra y avaló la violación de los derechos de los 40 trabajadores para cumplir su papel de vasallos del gobierno que los tenía ahí. Por eso se tiene que recurrir, siempre, a la justicia federal, nadie se queda con un laudo de Guillermo Navarrete, o de Martha Licea que también fue magistrada, pues todos sabemos a quién protegen, estén donde estén.

¿Y dónde estaba usted diputado, cuando se violaron tantos derechos, de tantos trabajadores; cuando por voluntad y venganza del ejecutivo se ordenaba el despido de los trabajadores del Congreso? Tenemos memoria Dip. Nabor, ya sabemos dónde estaba y lo que hacía.

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