Claroscuros del Osafig

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El trabajo del Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental (Osafig) es fundamental para identificar casos de corrupción, pues su función es la evaluación, control y fiscalización de los recursos públicos. De ahí la gravedad de una supuesta alteración de documentos en 12 de los 22 informes de los resultados de las cuentas públicas 2015, como lo denunció el grupo parlamentario del PRI en voz de Federico Rangel Lozano.

En una de las supuestas alteraciones, correspondiente al informe de la cuenta pública del ayuntamiento de Comala, el Osafig –en su página web– propone una sanción económica resarcitoria por 13.1 millones de pesos en contra del ex alcalde panista Braulio Arreguín. Sin embargo, en el informe entregado a la Comisión de Hacienda del congreso local dicha propuesta nunca aparece.

Armando Zamora González, titular del Osafig, también es señalado por tener un sesgo partidario a favor del PAN: validó el nombramiento de Enrique Michel Ruiz como auditor especial de obra pública, sin importar que éste no cumplía con los requisitos que la ley establece para el ejercicio de ese cargo y tan es así que posteriormente tuvo que renunciar.

Lo mismo hizo con la ex tesorera del ayuntamiento panista de Villa de Álvarez, María del Carmen Morales Vogel, como auditora especial del Osafig; por cierto, ella, junto con Michel Ruiz, son panistas cercanos al senador Jorge Luis Preciado, ex candidato a gobernador en la pasada elección y quien anteriormente controlaba el congreso local a través de su adlátere Luis Ladino.

Zamora González –que se desempeñó como tesorero de la alcaldía de Colima durante la administración panista de Leoncio Morán– debe ratificar, con los hechos, que su compromiso principal es con la ciudadanía y no con algún partido político en especial. Resulta insuficiente su respuesta de que “pudiera ser alguna situación” de mano negra en el Osafig, como señaló tras salir de una reunión con la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Fiscalización de los Recursos Públicos del congreso local.

Y si bien se trata de esta situación, el titular de la Osafig no se puede lavar las manos: él mismo la ha propiciado al rodearse de trabajadores que militan o son cercanos a un partido político. Con eso se pierde un rasgo fundamental de su función como órgano fiscalizador: la imparcialidad.

En contraparte, los diputados, independientemente de su filiación partidista, tienen que trabajar para aprobar las sanciones identificadas por el Osafig. Es un momento crítico para todos, ya que están pendientes sanciones contra el ex gobernador Mario Anguiano por el desvío de 638 millones de pesos y de ocho ex diputados por autorizarse, de manera ilegal, bonos de 100 mil y 50 mil pesos. Se requiere de una sinergia contra la corrupción. La ciudadanía lo exige.

Dos puntos

Giran orden de aprehensión contra el gobernador con licencia de Veracruz Javier Duarte, y Guillermo Padrés, ex gobernador de Sonora, está prófugo y lo busca la Interpol en 190 países. Sobre ambos pesan acusaciones por enriquecimiento ilícito, entre otras fechorías. The Times They are a Changing, diría Dylan.

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