Nacho frente a Mario

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No es común que un gobernante critique la gestión anterior si esta fue de su partido, pero Ignacio Peralta Sánchez lo hizo motor discursivo de su informe. Y es cierto que el gobierno de Mario Anguiano fue un desastre, pero que el gobernador lo recuerde parece más una estrategia de comparación que una actitud crítica.

Con una crisis financiera heredada y una crisis de seguridad en acumulación, el gobierno encabezado por Nacho arranca en condiciones muy negativas. En dos encuestas de opinión realizadas por empresas nacionales el gobernador tiene una calificación de 6.4. En una encuesta realizada por un organismo del gobierno Nacho está evaluado por los ciudadanos con 7.5. Incluso con su calificación más alta, Ignacio Peralta tiene los mismos niveles de aprobación que Mario Anguiano durante su último año.

Quizás es muy pronto para juzgar los resultados del gobierno de Peralta Sánchez, pero el tiempo es suficiente para evaluar sus procedimientos y algunas de las políticas implementadas. En este sentido lo correcto no sería comparar las acciones de la administración de Peralta con los resultados del sexenio de Mario, sino frente a las promesas del propio Nacho.

Destaco cuatro grandes ejes del discurso de campaña de JIPS: Limpieza financiera, castigo a los culpables por el desfalco al erario público, seguridad y desarrollo económico.

1.- Parece que en el gobierno de Peralta Sánchez algunas de las políticas financieras del gobierno estatal se han vuelto más eficientes y transparentes. En general el gasto corriente se ha reducido, pero el diablo está en los detalles pues gastos como comunicación y propaganda aumentaron.

2.- Del castigo a los culpables del endeudamiento irresponsable del estado no sabemos nada. El ejecutivo menciona entre sus logros haber contratado una auditoría independiente para fiscalizar lo qu hizo Mario, como si ni él mismo creyera en la independencia de la OSAFIG. El brazo del ejecutivo no parece tener prisa porque se ejerza la justicia prometida.

3.- La promesa de convertir a Colima en el estado más seguro del país cada vez se ve más lejos de las posibilidades del gobierno actual. Parece que el gobierno está cruzado de brazos frente a una situación de crisis extraordinaria no sólo en lo que refiere a homicidios, sino a la situación de desprotección de la población, de sus bienes y su integridad.

4.- En cuanto a desarrollo económico no hay mucho que decir. Ocho meses es un corto periodo de tiempo para que las políticas de un gobierno den resultado en este ámbito. En esta materia no parece haber una política radicalmente distinta a la de sus antecesores, y justo en medio del ascenso de homicidios una de las principales apuestas de Peralta es el turismo.

Peralta y su equipo han encontrado en el sexenio de Mario un comparativo útil, pero las diferencias no parecen ser sustanciales. Nacho llegó al gobierno con la promesa de llenar de orden y felicidad un estado que él mismo pintó color gris. Si no innova, este gobierno corre el riesgo de ser devorado a muy temprana edad por su propia mercadotecnia.

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