Expulsa ‘narco’ a indígenas

637

Familias wixárikas, coras y tepehuanas que habitan en Durango, Nayarit y Zacatecas están siendo “expulsados” de sus tierras por el narcotráfico al obligarlos a sembrar y cosechar amapola.

Así lo denunció Abelino Ramos Parra, durante la primera reunión nacional de indígenas y campesinos  de  El Barzón.

Según Abelino, las familias ya no dejan sus milpas o animales por pobreza y hambre, sino por la presión que el narcotráfico ejerce sobre ellos.

“Hay un desplazamiento fuerte, y no nomás de Nayarit, también en Durango, Zacatecas y parte de Jalisco”.

Señaló que la situación es crítica, ya que médicos, maestros y enfermeras se rehúsan a subir a la Sierra del Nayar –donde él habita–  y han abandonado clínicas rurales y escuelas por temor a los narcotraficantes.

Estas condiciones, explica Abelino,  son aprovechadas por los “criminales”, a quienes no les conviene que vaya nadie a esas tierras.

“Por eso está huyendo mucha gente. Sí, en parte es el hambre, pero también las condiciones (…) ¿Quién creen que cosecha la goma? ¡Los niños, lo tengo que decir! ¿Por qué? Porque es más cómodo para ellos; están chiquitos y no andan agachados rayando (la amapola para obtener la goma de opio)”.

El líder indígena aseguró que los criminales provienen principalmente de Jalisco y provocan incendios forestales para usar esos terrenos en sus siembras clandestinas.

A pesar de los daños ambientales que esto provoca, Ramos Parra lamentó que ni la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ni la Comisión Nacional Forestal (Conafor) hagan algo.

“¿Y cómo  nos defendemos? Esa es la desesperanza. Tú, gobierno, pon aquí vigilancia o dame pistola, porque me está afectando la lumbre que salió del coamil (milpa) donde van a sembrar la amapola. Si no puedes tú, gobierno, déjanos a la sociedad civil, ábrele la puerta”, puntualizó.

(Con información de La Jornada)

Comentarios