El poder sobre la lealtad

357

Últimamente hemos sido de testigos de cómo el PRI ha tenido que comerse a sus más fieles hijos tanto a nivel estatal (Mario Anguiano), como a nivel el federal (Manlio Beltrones), como medida desesperada por no perder por completo el control político y económico que por décadas ha disfrutado sin restricciones y que cada día comienza a ser mas difícil conservar ante la asfixia y el despertar que impulsa a algunos sectores de la sociedad a alzar la voz y buscar un cambio.

Es evidente que esta medida, se debe a una estrategia de estabilización y no a un sincero interés por hacer justicia dentro de su propia familia; el objetivo es mostrar a sus seguidores y militantes que no es tan sucio como “injustamente” se le exhibe, que esta de lado del pueblo y no de la corrupción, pero por favor ¿Por cuánto tiempo va a poder jugar esa carta? El PRI está atravesando por fuertes crisis de credibilidad que le están cobrando facturas muy caras, como la pérdida de 7 gubernaturas en una misma elección donde se jugaban 12, y de las cuales 5 habían sido gobernadas por el de durante 86 años.

En consecuencia Manlio Fabio Beltrones se muestra escarmentado, humilde y consciente de que a menos de un año de haber asumido la dirigencia de su partido, debe ser alguien mas quien encabece el rumbo de partido, pero la realidad es que Beltrones necesita dejar su partido, para crear un escenario de borrón y “cuenta nueva” porque el discurso se sustentará, en que han aprendido la lección y ahora si viene el cambio de “a de veras” y para eso necesita ir de la mano de un cambio perceptible inmediato, es decir un cambio de rostro.

Pero en Colima no estuvimos tan lejos de sumarnos al escenario de la alternancia, y con eso bastó para seguir la misma estrategia, en las elecciones pasadas les metieron un susto tan grande que cambiaron la sonrisa y la lealtad acostumbrada por discursos de justicia e imparcialidad, desconocieron a Mario Anguiano, quien de ser elogiado por Peralta por su buen desempeño financiero, ahora era el hijo “descarriado de la familia”, según sus propias palabras, sin embargo Nachito siempre ha sabido quien es Mario, pero la necesidad de seguir en el poder es convenenciera.

Lastimosamente, la realidad es que al PRI le alcanzo para comprarse 6 años mas de vida, yo confío en que le serán insuficientes en un estado tan pequeño como el nuestro que comienza a despertar la dura crítica de incluso sus propios militantes, es complicado subestimar el poder del hastío, pues tarde o temprano aun con sus medios pagados, sus desgastadas simulaciones se verán evidenciadas y cuestionadas gracias al cansancio de las masas.

Me queda claro que el hambre motiva más que la dignidad y que la ambición genera lealtades, ambos factores han sido el salvavidas que ha mantenido a flote a un partido que se rige por la indiferencia, el egoísmo y la avaricia para servirse de la necesidad de su pueblo, del mismo que se integra, y al que nunca ha sido engañado, sino que simplemente ha decidido ser ciego.

Comentarios