Mamá, ¿qué es la democracia?

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Amanece México el domingo 5 de junio, aparentemente es un día más. Sólo hay una diferencia, es día de elecciones, el último día del circo electoral, que poca gente entiende, salvo la clase política.

En una de las colonias marginadas, una líder hace la última ronda pidiendo a la ciudadanía que vote. Va tocando puertas, una de ellas la abre una joven que difícil levanta los 21 años pero si carga en sus brazos a una niña de 5.

Compatriota, compañera, ciudadana, vengo a invitarte a que ejerzas tu derecho al voto, es por la democracia”, exclama con entusiasmo la líder.

Los ojos de la joven, hinchados y con el rímel corrido, permanecen mudos, la noche ha sido dura en la zona de tolerancia y más en la colonia, lo cuenta su mirada, los cristales rotos y la sangre sobre el asfalto. Por fin habla: “Viene a darme la despensa o los 500 pesos”. Sin bajar el entusiasmo y sin mirarla a los ojos la líder continua su discurso “Vengo a invitarla a ejercer su derecho al voto, por la democracia”. La joven cierra la puerta y se puede escuchar a su hija que le pregunta “Mamá, ¿qué es la democracia?”.

Continúa el macabro circo electoral. Las familias de las colonias más desfavorecidas esperan pacientemente su despensa para poder celebrar una abundante comida con sus familias. Los jóvenes, estrenar su mayoría de edad con el dinero al que hayan vendido su voto. Los políticos dando las últimas vueltas, haciendo las últimas compras para que el show sea aplaudido por la ciudadanía y por los observadores internacionales.

Al político honrado le muerde su conciencia o se ha ido a la sierra a hacer la revolución. En esta jornada se siente que frente a la caída estrepitosa de la legitimidad y la credibilidad de la clase política, el narcogobierno se aferra al poder por medio de la violencia más brutal. Esto es sólo el principio y debemos prepararnos.

El observatorio ciudadano #NiUnFraudeMás informa que recibió una verdadera avalancha de denuncias ciudadanas. Constata que hubo un operativo masivo de compra, coacción y acarreo del voto en todo el país. Decenas, quizás cientos de miles de votos se vendían desde 50 hasta 1000 pesos cada uno. En todo el país, se pedía a los votantes que enviaran fotos digitales de sus votos tomadas con el celular para poder cobrar su recompensa. También hubo múltiples denuncias de boletas electorales apócrifas, perdidas y robadas.

Es día de elecciones, y algunos siguen confiando en el sistema y votan limpiamente. En la colonia, los nadies siguen saludando a sus vecinos, pensando la manera de organizarse.  Piensan la manera de pagar la escuela de sus hijos, el mandado del marcado. Piensan la manera de pagar sin venderse. La manera de vivir con dignidad. Eligen los turnos para defender de la delincuencia su colonia. De acabar con la violencia con la paz. Están buscando el camino  y ya han empezado a caminar.

Y siguen preguntándose ¿dónde está la democracia?

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