¿Qué tan lejos estamos de Venezuela?

466

México es el ejemplo latinoamericano de la obsesión por el libre mercado y Venezuela es el hito del poder estatal. Nuestro país está en el top ten de las mediciones de calidad institucional para la democracia y la República Bolivariana está hasta el fondo. ¿Entonces por qué ambos países encabezan la lista de países con mayores violaciones a los Derechos Humanos?

Al gobierno Venezolano se le criticó muchísimo su cierre frente a organismos como Amnistía Internacional o Humans Right Watch. Al menos en el último tramo, Chávez calificaba casi cualquier presencia extranjera que criticara a su gobierno como un caballo de Troya del imperialismo.

El gobierno mexicano no difiere mucho del venezolano cuando vemos sus reacciones frente a la ONU, Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Los emisarios del Peñanietismo no han vacilado un segundo en enfrentarse y descalificar a organizaciones profesionales que han denunciado el deterioro de las libertades civiles en nuestro país.

El gobierno de Venezuela al menos podía recurrir al fantasma del imperialismo, las autoridades mexicanas niegan cualquier diagnóstico que no encaje con la maravilla de país que promueven en el discurso oficial. Y en ese mundo de fantasía, el Estado sigue cediendo espacios de influencia y capacidad de veto al poder militar.

El episodio de Ayotzinapa nos muestra al mundo como un Estado débil e incapaz. Ya no sabemos si la crisis de libertades civiles y derechos humanos viene desde el militarismo, el paramilitarismo o la voluntad gubernamental, pues las autoridades no necesitan dar explicaciones ni atender críticas. Como en la Venezuela de PSUV, en el México del PRI-PVEM, todo está en orden, cualquier crítica es sólo una molestia pasajera exagerada por la oposición.

Pareciera que en México la oposición se anula por elección propia. Los medios de comunicación se amordazan por dinero y la sociedad se polariza y radicaliza por instinto de superioridad. De veras, ¿Qué tan lejos estamos de nuestros referentes más temidos?

Comentarios