Gerardo Ortiz y los Porkys

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Las redes sociales son inmensos océanos que nos ofrecen información, de tal manera que se van conformando, como pequeñas islas, grupos de personas con intereses más o menos comunes. En ellas, se desarrollan relaciones de coincidencias temáticas, unas serias y profundas, otras relajadas y divertidas, tan necesarias, sobre todo cuando el pantano de la corrupción e impunidad amenaza con ahogarnos.

Las redes sociales, ahora más poderosas que nunca, han demostrado que pueden colocar líneas editoriales aún en los medios de comunicación más oficialistas, como los casos que protagonizan situaciones de violencia, corrupción, impunidad relacionadas con mujeres que enfrentan al poder.

Gerardo Ortiz, fuiste mía

Fuiste mía, una canción con un contenido simplón, vulgar y nula imaginación que describe una idea de amor torcida y equivocada, contrasta con su video donde impera el lujo en instalaciones y vestimentas, con el cantauator Gerardo Ortiz, caracterizado de narcogalán y quien protagoniza la apología del feminicidio: denigra, desvaloriza, discrimina y humilla – como bien lo señala el comunicado del Inmujeres – a la protagonista hasta calcinarla.

El video en you tube ha alcanzado alrededor de 21 millones de visitas, y lo más deprimente es leer los comentarios tan huecos, sinsentidos, y algunos señalando a las mujeres que denunciamos con conceptos no reconocidos como feminazis, en últimas fechas recurridos por los machistas y repetido por algunas mujeres, quienes la flojera o la indiferencia les impide investigar lo que están expresando.

Los Porkys de Veracruz

Denominados “Los Porkys” por José Gil Olmos “porque viven en la inmundicia y se alimentan de la impunidad, la corrupción, el racismo y clasismo que reciben de sus familias, las cuales, a pesar de haber ultrajado a jovencitas, los protegen y defienden bajo el argumento de que se trató de “una pendejada de chamacos“”, Enrique Capitaine, hijo del exalcalde de Nautla, Felipe Capitaine, y Jorge Cotaita Cabrales, Gerardo Rodríguez Acosta y Diego Cruz Alonso, raptaron y abusaron de una joven en enero 2015.

El padre de ella se entera hasta el mes de junio y decide hablar con los padres de esos 5 jóvenes y exigió 3 cosas: se disculparan con su hija mediante una grabación en video; en dónde ella estuviera, ellos no podrían estar; y por último, asistieran a terapia con un doctor conocido por el papá de la chica. No respetaron el acuerdo, al contrario, hicieron viral el video donde ella estaba siendo violada. Su padre, madre, abuela y toda la familia decide no solo demandar sino denunciar en las redes sociales que acudirán a instancias nacionales e internacionales y encabezar marcha/denuncia por las calles, especialmente se destaca el ímpetu de la abuela, María Elena Bretón de la Cruz.

Mientras, la menor de edad, secuestrada y violada, Daphne Fernández, escribió en su carta: “Sí he tomado, sí he salido de fiesta, sí he usado faldas cortas, como la gran mayoría, por no decir que todas las niñas de mi edad, ¿por eso me van a juzgar? ¿Por eso me lo merecía?, ¿por eso pasó lo que pasó?, ¿por andar de noche con mis amigas?”, enfrentando a una sociedad machista y de doble moral.

Hoy 30 de marzo, el gobernador priista de Veracruz, Javier Duarte, fuera de agenda y acompañado por el alcalde de Veracruz, ingresaron al negocio de la abuela, María Elena Bretón, a decirle que se aplicará la Ley en este caso, según lo publicado en twiter por el Gobernador mencionado.

Que el Instituto Nacional de las Mujeres reconozca que diariamente se asesinan a 3 mujeres, que la Secretaría de Gobernación emita un comunicado donde pretenden llamar a cuentas a Gerardo Ortiz por hacer una Apología del delito feminicida, que el Gobernador de Veracruz y el alcalde de la capital de ese estado, hayan acudido con la abuela de Daphne Fernández, son logros de la denuncia popular en las redes sociales, tan impredecibles y dominantes en la opinión pública.

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