Un albergue llamado Oasis

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¿Qué significa ser indígena maya en situación de pobreza extrema, ser homosexual y/o persona transgénero con un diagnóstico de VIH/SIDA en el sureste de México? ¿Hasta qué punto es más importante con quién comparten su vida sexual y amorosa los protagonistas para que sus familiares decidan alejarse de sus vidas? ¿Existen oportunidades laborales más allá del trabajo sexual para las mujeres transgénero en México? Estas interrogantes son parte de la historia del periodista y cineasta Alejandro Cárdenas, nacido en Coahuila, nos presenta en su opera prima Oasis, documental, en él espectador tiene la oportunidad de ver como las historias de sus protagonistas se entrelazan para narrarnos con dignidad: los altibajos que han sobrellevado por ejercer una sexualidad disidente de la norma establecida y vivir con VIH/SIDA en el sureste mexicano, ése paraíso terrenal que la gran mayoría de turistas extranjeros buscan vivir aunque sea una sola vez en su proyecto de vida.

Con la exhibición de esta obra junto con La hora de la siesta de Carolina Platt, Hotel de paso de Paulina Sánchez y Muchachas de Juliana Fanjul arranca el Primer Ciclo de la Zanateca en la sala de cine del Museo de Historia Regional.

Para algunas personas la costa de Yucatán es un oasis por la belleza de sus playas y su ecosistema, para Gerardo Chan Chan, Deborah y Reyna Patricia esa tranquilidad y paz lo consiguen en las instalaciones del albergue el Oasis de San Juan de Dios, ubicado en la comunidad de Conkal, en la colonia San Isidro, bajo la dirección de Carlos Méndez Benavides.

De acuerdo con antropólogo cultural Guillermo Nuñez Noriega en su obra Vidas vulnerables: hombres indígenas, diversidad sexual y VIH/SIDA, (Edamex, México, 2009) “la pobreza es un factor de vulnerabilidad presente en el incremento de la epidemia en tanto que limita el acceso a la información, a los servicios de salud y a la adquisición de un capital cultural que facilite un mayor autocuidado”.

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Sobrevivir a la cotidianidad en sus comunidades con sus respectivas familias no es una tarea sencilla, cada uno ha vivido en carne propia la discriminación y la exclusión social en sus propias familias al conocer su orientación sexual y en otros casos su vulnerable estado de salud frente al VIH/SIDA. La pobreza y la falta de oportunidades por una políticas públicas discriminatorias han llevado que muchas personas transgénero vean al trabajo sexual junto al corte de cabello y el trabajo doméstico como únicas alternativas laborales en ocasiones dejándolas sin el derecho a una educación universitaria. A más de 25 años del primer caso público de VIH/SIDA en el mundo, las historias de sus protagonistas no son tan diferentes de una comunidad a otra, por lo que sus testimonios de vida se vuelven universales.

Hospedarse en el albergue Oasis se convierte en un viaje sin retorno al conocer el alma de estos seres humanos que nos despojan de cualquier sentimiento en contra de los espíritus libres, nos ayuda a comprender que en el tema del VIH/SIDA es tan importante la adherencia al tratamiento médico como contar con el cariño y respaldo de amigos y familiares para combatir la discriminación y los prejuicios que envuelven a muchas personas que luchan por seguir viviendo a pesar de que la muerte tiene permiso cada día y la desesperanza en sus vidas en una lucha diaria.

A la par del documental hay un libro fotografiado por la periodista y fotográfa Meeri Koutaniemi editado por Musta Taide con 144 páginas de fotografías de los protagonistas y su entorno, se puede conseguir por internet.

Oasis de Alejandro Cárdenas, (México, 203); Producción: Oktober; Guión: Alejandro Cárdenas: Intérpretes: Gerardo Chan Chan, Deborah y Reyna Patricia. Duración: 52 minutos.

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Marco Antonio Pérez Gaspar/NotiCASS

Fotos tomadas de: http://www.vice.com/es_mx/read/oasis-busca-dar-voz-a-las-personas-que-no-la-tienen (ALEJANDRO CÁRDENAS y MEERI KOUTANIEMI)

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