Leyes secundarias: la culminación del despojo

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Con la aprobación de las leyes secundarias en la Reforma Energética se concreta la destrucción de la autonomía, soberanía y medio ambiente en nuestro país. El PRIAN se creó una sola  instancia  de regulación y la autorización de permisos en materia ambiental (Investigación, inspección y sanción), amenazando la objetividad para la protección del medio ambiente convirtiéndose en juez y parte para favorecer la entrega del suelo y subsuelo a las transnacionales energéticas. Del mismo modo se da en lo referente a la propiedad social, donde se pretende despojar a propietarios, comuneros y ejidatarios de tierras y bienes; en donde existan yacimientos de petróleo, gas e instalaciones eléctricas.

En resumen, todas estas leyes (Ley Minera, Ley de Aguas Nacionales y Ley de Geotermia) están vinculadas en un punto, que es la máxima apertura a los contratos privados en todas las áreas de los recursos naturales. Estas leyes “complementarias” en realidad permiten no sólo la apertura a las empresas petroleras, gaseras o eléctricas sino la apropiación de nuestros recursos naturales.

De esta forma se pone en marcha el sueño de los neoliberales que es tener al Estado y el Gobierno al servicio de los monopolios, pues todo el paquete energético y eléctrico tienen un objetivo, darle facilidades reguladoras, fiscales y jurídicas a los inversionistas privados a cambio de mantener un régimen fiscal confiscatorio a Pemex y desmantelar la CFE. Usarán la expropiación, pero a favor de los privados, sobre todo en el campo. En un giro de 180 grados a la práctica jurídica que fortaleció al Estado y a la economía nacional, ahora se aplicará la figura de expropiación, pero en beneficio de los monopolios. Con esto se destruye todo los logros de quienes lucharon y murieron en la revolución de 1910 pues ahora las trasnacionales tendrán injerencia directa en territorio nacional, donde ya de por si  más del 30 % esta concesionado a las mineras trasnacionales.

En este caso, se establecen la figura de la requisa, la expropiación, la ocupación temporal, la utilidad pública y la intervención (artículos 57, 58 y 59 de la Ley de Hidrocarburos y 68 de la Ley de Industria Eléctrica) para proteger y salvaguardar los intereses de las petroleras. Este despojo a la mexicana alcanza también la privatización del vital líquido, pues la expropiación también afectará la propiedad del agua. Pretenden privatizar el uso del agua para beneficio de las hidroeléctricas, productoras de gas shale y otras. Modifican tres artículos de la Ley de Aguas Naturales para eliminar las diferencias entre los acuíferos convencionales y los yacimientos geotérmicos hidrotermales. Ambas podrán ser concesionadas.

Esto pone en evidencia la falta de responsabilidad ambiental y social, pues todo el paquete energético y eléctrico minimiza las responsabilidades medio ambientales de los privados, dándoles carta abierta al desgaste desmedido del medio ambiente y a la socialización de la pobreza. La responsabilidad ambiental y los programas de apoyo a las comunidades no se incluyen dentro de las cláusulas de los contratos (artículo 19 Ley de Hidrocarburos). Esto podría llevarnos a una catástrofe sin precedentes, como el caso de Shevron en Ecuador, toda la regulación hacia Pemex con respecto al daño medio ambiental desaparece para el sector privado. Se incrementará el daño ambiental con el uso de la tecnología del fracking para extraer el gas shale. Los promotores de este negocio dicen que ya mejoraron sus tecnologías. Nada, hasta ahora, en el paquete energético, los sanciona u obliga a compromisos medioambientales.

En contra del gran aparato de publicidad para engañar a los mexicanos, la mayoría en contra de la reforma energética, no disminuirán ni los precios de las gasolinas, ni del gas, ni de las tarifas eléctricas. Por el contrario, se prevé que las gasolinas puedan aumentar hasta 20 pesos por litro. El secretario de Hacienda, Luis Videgaray lo admitió con todas sus letras el pasado 14 de junio ante directivos y analistas de Accival: “NO esperamos que baje el precio de la gasolina, ya que está subsidiada”. Y en relación con los precios del gas y la electricidad dijo que el gobierno “espera que bajen” con la competencia.

Este es un claro ejemplo de lo que pretenden hacer con los bienes nacionales, bienes que pertenecen a la sociedad y que deben estar en beneficio de esta, con esta reforma se entregará la riqueza nacional a empresas trasnacionales. Robo y corrupción con nombre de beneficio social, una de las más grandes traiciones a México. Todo esto a criterio de unos cuantos y bajo el desconocimiento de la sociedad, por esto, desde MORENA, exigimos que nos pregunten a todos, estos son nuestros bienes, el petróleo es de México y los mexicanos, que consulten al pueblo, que este sea quien decida.

 

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*Presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena Colima

revolucionpermanente12@gmail.com

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