Con al menos cinco personas afectadas por gas pimienta -incluyendo el propio secretario general de la Universidad de Colima, Christian Torres Ortiz Zermeño- en medio de un zafarrancho en el andador Constitución de la capital del estado, terminó el intento de diálogo entre trabajadores y autoridades universitarias que se realizaría ayer a las 9 de la noche en el Hotel Ceballos.
Alrededor de 8:30 de la noche, Torres Ortiz arribó al hotel y reiteró a dos representantes de los huelguistas -Agustín Díaz Torrejón y Ricardo Navarro Polanco- que la oferta de diálogo del rector era exclusivamente con los siete huelguistas encabezados por Leonardo César Gutiérrez Chávez.
Sin embargo, los huelguistas de hambre firmaron una carta donde otorgaron el poder para dialogar y negociar a cuatro universitarios: Leonardo Gutiérrez, Marisa Mesina Polanco, Agustín Díaz Torrejón y Sergio Elenes Zepeda, la cual sería entregada al rector José Eduardo Hernández Nava pero no llegó.
A las 9 de la noche en punto, aproximadamente diez profesores universitarios representantes del Comité de Apoyo a los Universitarios en Huelga de Hambre arribaron a la puerta principal del salón «Don Carlos» del Hotel Ceballos esperando todos ingresar al recinto, pero Torres Ortiz se negó a explicar la razón y solamente dijo que permitiría el acceso de cuatro de ellos, pero sí podrían entrar todos los medios de comunicación.
Esta acción fue rechazada por todos los miembros del Comité, quienes exigieron la presencia del rector Eduardo Hernández bajo las condiciones que él mismo estableció. Sin embargo, Torres Ortiz confirmó la ausencia del dirigente universitario porque -aseguró- no había condiciones para dialogar.
Los miembros del comité externaron que el encuentro se trataba de negociar en algunos aspectos, por lo que en su caso tuvieron que ceder tanto en el lugar, la fecha y la hora como lo planteó el rector, pero lamentaron la inflexibilidad de Torres Ortiz para negarse a recibir a la decena de representantes presentes.
«El día de hoy ante la falta de condiciones mínimas de seguridad y de disposición de quienes dicen representar a Leonardo César Gutiérrez Chávez, y para evitar algún hecho que pudiéramos lamentar más tarde, el rector José Eduardo Hernández Nava ha decidido no presentarse a la reunión.
«El rector reitera su disposición abierta y permanente de escuchar y llegar a soluciones que beneficien a los universitarios y a la sociedad colimense pero siempre en un clima de respeto y en el marco de la ley», leyó Christian Torres ante los manifestantes y los medios de comunicación.
Añadió que debe haber condiciones de respeto y seguridad para contemplar una próxima convocatoria al diálogo.
Por su parte, el líder destituido del sindicato universitario, Leonardo César Gutiérrez Chávez, reprobó las agresiones contra los universitarios que propiciaron las «guardias blancas» de la Universidad de Colima.
«Eso no se puede aceptar de una institución que debe ser ejemplo para todos los ciudadanos de Colima», sentenció.
«Nosotros estamos abiertos al diálogo y hemos enviado infinidad de veces oficios para decirle (al rector) cuál es la solución del problema del Fondo Social de Apoyo al Pensionado (Fosap) y para que la Universidad vuelva a la estabilidad», añadió.
Al salir del Hotel Ceballos, Christian Torres fue perseguido hasta su camioneta por decenas de manifestantes que lanzaron consignas en su contra.
Durante este altercado, se registró la afectación de cinco personas -Torres Ortiz, el abogado particular de la Universidad, así como un trabajador universitario y una egresada de Psicología que se manifestaban, además de una periodista- por un presunto gas pimienta pero se desconoce quién fue el responsable. Sin embargo, la casa de estudios responsabilizó -sin pruebas- a los manifestantes.
