Una violación a la equidad de género

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Artículo 1132 Fracción 8 del Código de Comercio

El numeral 1132 del Código de Comercio menciona los casos en los cuales el Juez está impedido a conocer de algún juicio.

En su fracción 8 a la letra dice: VII. Ser el Juez, o su mujer, o sus hijos, deudores o fiadores de alguna de las partes.

Dicha fracción viola notablemente los derechos de equidad de género que se consagra en el Párrafo 1 del artículo Cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual, expresa claramente que “el varón y la mujer son iguales ante la ley”, de igual manera incumple el párrafo 5 del artículo primero del mismo documento constitucional, el cual textualmente prohíbe la discriminación motivada por el género.

De igual manera dicha fracción viola el tratado internacional denominado “Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer” ratificado por el Estado Mexicano el 23 de Marzo de 1981, ya que en su artículo primero se describe el concepto de “discriminación contra la mujer” como toda distinción o restricción basada en el sexo, así mismo en sus artículos consecuentes aclara que los países que son parte del tratado eliminarán y sancionarán todo tipo de discriminación por razón de género.

La parte medular de la crítica a la fracción es el hecho de que al expresar “El Juez, o su mujer…” está determinando que el Juez tiene que ser varón o en caso de ser mujer tendrá que ser con preferencias sexuales hacia su mismo género.

Lo preocupante no es que una simple fracción doctrinalmente siga equivocada, lo que en realidad impacienta es el hecho de que muchas fracciones, párrafos, artículos e incluso leyes y reglamentos locales y federales sigan equivocados doctrinalmente, y sigan vulnerando los derechos emanados de la equidad de género, la igualdad entre el varón y la mujer.

Lo anterior sin mencionar el hecho de que en un supuesto palpable la pareja masculina de una Juez, no entraría en este impedimento y podría afectar directamente a los derechos de la parte afectada.

Una jalada de oreja más a nuestros diputados y senadores federales, así como a los diputados locales, para que comiencen a combatir por completo la discriminación tanto a varones como a mujeres.

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* Estudiante del 6to semestre de la Licenciatura en Derecho de la Universidad de Colima

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