Rockwell Road: la música a cada rincón de México

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Llevar la música a cada rincón de México, la banda Rockwell Road lo tomó literal. Montados desde Pachuca en cinco bicicletas y un auto Jetta 1996, los cinco músicos, un camarógrafo y una publirrelacionista viajan decenas de kilómetros todos los días para tocar sus canciones en las plazas públicas del país.

La banda está integrada por Oliver Iturbe como vocalista, Héctor Pulido en el bajo, Abdeel Moreno en la guitarra. Todos ellos mexicanos. También participan Cintia Concia como baterista, originaria de Argentina, y Leonor Arrega en la guitarra eléctrica, oriunda de Ecuador.

La publirrelacionista es Ximena Márquez, mientras que Eduardo López funge como camarógrafo debido a que pretenden realizar un video documental con este viaje.

El recorrido partió de la capital de Hidalgo el 28 de septiembre esperando recorrer las 32 entidades federativas en 360 días. Esta semana, Rockwell Road llegó al estado de Colima y nos comparten parte de su experiencia durante sus primeros cien días del “mochilazo musical”, como el propio Abdeel Moreno lo describe.

Rockwell Road son siete personas que dejan todo lo que tienen en sus vidas para apostarle un año de su tiempo, esfuerzo y lucha por hacerla en el mundo de la música”, sintetizó.

La idea de hacer algo fuera de lo común y llevar la música personalmente a cada estado del país significa dejar las comodidades y tener una incertidumbre todos los días. Aseguran que sus ingresos sólo son de la venta de sus artículos promocionales como discos, playeras y calcomanías por lo que apenas alcanza para los alimentos, la gasolina y las casetas.

“Después de cien días ya no sabes qué es tener una casa, ya no sabes qué es llegar a tu hogar, a tu cama, a tu baño; dormimos en camas diferentes todos los días. Ha sido un reto bien pesado para todos. Salir de eso no es fácil, pero es luchar por lo que realmente quieres, en nuestro caso es la música, puedes aplicarlo en cualquier área de tu vida, y luchar por lo que realmente quieres”, relató.

La banda reconoce que las bicicletas no estaban contempladas en la idea inicial de proyecto. “Creíamos que íbamos a ir en una van, más a gusto, más rockstar”, admitió Abdeel. Intentaron recaudar fondos y obtener apoyos a través de internet y de empresarios pero fue en vano. Finalmente, la empresa Bike World en el Estado de México les ofreció el “vehículo ideal”: las bicicletas.

“No creíamos que era una opción. Somos músicos, ¿cómo en bicicleta? Era una locura”, pensaron. Sin embargo, Oliver -fundador del proyecto- ahora considera que estas bicicletas les han enseñado que nunca hay un momento perfecto para emprender algo. “Tal vez pedalear no es la circunstancia más perfecta pero nos ha enseñado que el sueño que tenemos no es fácil y con lo que tenemos salimos a pelear, a luchar”.

Los trayectos en bicicleta de ciudad a ciudad varían todos los días. A veces pueden ser 60 o 70 kilómetros y otras veces 140 con una duración de hasta diez horas.

Antes de Rockwell Road, Oliver llevaba diez años como músico. “Estaba a punto de dejar la música, pero pensé que lo único que podría reprocharme en el futuro es que nunca lo hice al máximo, ni me entregué por completo, que nunca fui capaz de renunciar a mi seguridad y dejarlo todo por la música”.

En esta última oportunidad, decidió entregarse por completo. Descubrió que a la gente sí le gusta su música pero “lo más bonito es ver que hay mucha gente que sigue siendo el mexicano bonachón, hospitalario”.

Inicialmente mucha gente no vio posible la ejecución del proyecto pero “somos lo suficientemente necios para hacer lo que amamos”.

“Si nosotros queríamos llegar a cada rincón de México, teníamos que estar en cada rincón; ese es el propósito. Que nuestra música vaya y que en esa tocada encontremos a alguien que se sienta identificado con nuestra música y después que le cuente a otra y poco a poco esto se haga más grande. Esa es la apuesta que hacemos cuando salimos a tocar, cuando salimos a pedalear”, explicó Oliver.

Viajar a un país desconocido y emprender esta “locura” fue el doble reto que enfrentaron la argentina Cintia y la ecuatoriana Leo.  Ambas fueron contactadas a través de Facebook, gracias a los amigos de los amigos. La banda revela que ninguna mujer mexicana que conoció el proyecto aceptó la aventura precisamente por la incertidumbre que implica.

Originaria de Rosario, Santa Fé, Cintia era estudiante de Educación Musical y daba clases en una escuela de música. Intentaba por su propia cuenta ser baterista pero “se me complicaba bastante”. Sabiendo que esto era lo suyo, decidió apostar todo para luchar, vivir una experiencia y hacer algo “medio loco” en busca de su sueño.

Por su parte, Leo dijo sentirse identificada desde la primera vez que escuchó el proyecto. “Realmente mi anhelo siempre fue trascender, hacer algo que no se haya visto; les dije sí instantáneamente”. Su familia primeramente no creyó lo que estaba a punto de hacer pero “las cosas se fueron dando y ahora mi mami me apoya muchísimo, mis hermanos también han sido un pilar en lo que hemos emprendido”, reflexionó.

La banda ha enfrentando grandes retos, aceptó Héctor, cofundador del proyecto. “Lo difícil ha sido la parte mental, a veces ya no aguantas, tu cabeza empieza a decir ‘ya no’ y a veces te juega muy malas pasadas”.

Abdeel confesó que hay días en los que no quiere pedalear pero la lucha por dar a conocer su música es lo que los mantiene en pie.

“Después de que tú nos escuchas tocar, te das cuenta que no es acerca de la bicicleta, te das cuenta que estamos entregando todo y de cuánto amamos esto”, detalló Oliver.

Calificaron de “mágicos” los momentos de sus presentaciones donde la gente corea, pide otra e incluso llora con las canciones que nunca antes habían escuchado.

“La música es poderosa, es un lenguaje universal, es verdad, eso cambia, es parte de la experiencia, cuando llegamos a la parte musical eso vale la pena”, declaró Abdeel.

“La bici es el medio pero lo que estamos haciendo es nuestro sueño que es la música y darla a conocer en todos los lugares. Todas las heridas que tenemos, la gente es la que nos ha curado con su apoyo y su empuje”, agregó Héctor.

Estos días en Colima lo tienen destinado para “pensar las cosas, para saber qué es lo que sigue. Vamos a tomarnos un tiempo para arreglar las bicis”. Aún no definen fecha para presentarse en la capital, aunque ya lo hicieron en dos ocasiones en los municipios de Tecomán y Comala.

Hasta hoy, Rockwell Road ha recorrido casi 2 mil kilómetros a través de los estados de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Su trayecto continuará a través de la costa del Pacífico hasta llegar a Tijuana, pasando por Baja California Sur. Una vez ahí, se dirigirán hacia el centro del país.

Para saber más de la banda, visita su sitio web www.rockwellroad.org y en Facebook www.facebook.com/rockwellmx

 

Escucha parte de las anécdotas que Rockwell Rock nos compartió:

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