Universidad de Colima: “Delincuencia organizada” universitaria en el conflicto del FOSAP

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Con los acontecimientos recientes en el conflicto sobre el manejo administrativo y financiero del Fondo Social de Apoyo al Pensionado (FOSAP), entre el rector  de la Universidad de Colima, José Eduardo Hernández Nava, y el líder legítimo del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima (SUTUC), Leonardo César Gutiérrez Chávez, ha quedado bien establecido para los universitarios y la sociedad de Colima, la forma en la que opera la “delincuencia organizada” universitaria que dirige el rector para amenazar, hostigar y violentar los derechos laborales y humanos de todos los universitarios que aspiramos a tener una jubilación digna a través del apoyo económico que tenemos derecho con el FOSAP. Vayamos por partes:

De la auditoría que realizó el gobierno del estado de Colima al FOSAP en 2012, por solicitud pública y directa del entonces rector, Miguel Ángel Aguayo López, se detectaron una serie de irregularidades administrativas y desvíos de recursos económicos por parte de algunas autoridades universitarias en el pago de pensiones  y jubilaciones. Es importante señalar, que los auditores del gobierno de Colima no recibieron la documentación completa por parte de las autoridades de la universidad de Colima sobre los estados financieros del FOSAP. A pesar de ello, se descubrió un desvío de recursos económicos por la cantidad de 90 millones de pesos. Lo anterior dio como resultado la firma de un documento entre el rector y el líder del SUTUC en marzo del presente año, donde el rector se comprometía, entre otras cosas, a realizar el depósito del 5% del salario base que le descuenta a los universitarios cada quincena, más el 10% equivalente por parte de la universidad en la cuenta bancaria del Fideicomiso FOSAP  para el 01 de abril de 2013; también se comprometió a pagar las jubilaciones y pensiones mediante cheques con firma mancomunada con el líder del SUTUC para el 01 de mayo de 2013. Igualmente importante, se comprometió a cumplir con el reglamento del FOSAP y las cláusulas del Contrato Colectivo de Trabajo vigente. Las fechas señaladas llegaron a término y el rector no cumplió con lo firmado.

Por lo anterior, el choque frontal entre el rector y el líder del SUTUC fue cuestión de tiempo. El SUTUC mantuvo una dinámica de respeto y disposición al diálogo. Invitó al rector a cumplir con los acuerdos firmados en varias ocasiones. Ante la indiferencia por parte del rector, las invitaciones del SUTUC se transformaron en exigencias respaldadas por los universitarios y un amplio sector de la sociedad de Colima.

Se destacan dos oficios del SUTUC enviados al rector. En el primero, considerando el doble discurso del rector sobre su falta de cumplimiento en los acuerdos firmados, el líder del SUTUC adoptó un posicionamiento firme por la unidad y el trabajo en equipo a favor de la universidad de Colima, al enviarle al rector, un oficio el 10 de octubre del presente año exigiendo lo siguiente: “…lo convoco a Usted y a su equipo de trabajo, a un ESCRUTINIO PÚBLICO, en el Paraninfo de la Universidad de Colima, el 16 de octubre del presente año a las 16:00hrs; para que ambas partes, SUTUC y Rectoría, EXPLIQUEMOS Y DEMOSTREMOS con documentación oficial todo lo relacionado con la reglamentación y administración financiera que han hecho del FOSAP, teniendo como testigos de honor a todos los trabajadores universitarios y los medios de comunicación”.

El rector respondió mediante un documento que entregó el abogado general de la institución al líder legitimo del SUTUC el 14 de octubre del presente año; entre otras cosas, en dicho documento, el rector afirmó lo siguiente: “…Estoy convencido de que uno de los principios fundamentales de la vida universitaria es el debate y la libre discusión de las ideas; sin embargo, el tema del FOSAP ya fue discutido, encontrándose una solución definitiva, el pasado 23 de febrero (sic) del año en curso. El haber encontrado al tema del FOSAP una solución definitiva, discutida y firmada por Usted y el suscrito, no cierra el diálogo entre universitarios, por el contrario fortalece las opciones para el debate de cualquier otros tema que no haya sido discutido y concluido”.

Para el segundo oficio, a pesar de los ataques sistemáticos y las descalificaciones patrocinadas por la Rectoría hacia el Comité Ejecutivo Central del SUTUC y los universitarios sindicalizados, con el oficio 221/2013 se resumía nuevamente la actitud responsable del sindicato al señalarle nuevamente al rector lo siguiente: “Me da mucho gusto confirmar que TENEMOS AL MENOS DOS COMPROMISOS EN COMUN…1. Fortalecer la gran familia universitaria que siempre hemos sido…2. Luchamos por una sociedad justa, equitativa y en paz…Por ello, le propongo solucionar de inmediato el cumplimiento de los acuerdos.  a) Se deposite en el fideicomiso ex profeso del FOSAP. b) Como presidente del Comité Técnico del fideicomiso mencionado los convoque  para que éste  entre en funciones; y c) Para evitar  futuros conflictos, le proponemos se proceda a la dispersión de la nomina bajo carta de instrucción”. La respuesta del rector a través del oficio 2549 fue la siguiente: “Me permito acusar recibo de su oficio No. 211/2013 fechado el 07 de noviembre del año en curso, en el cual trata diversos asuntos, entre ellos, algunos relativos al Fondo Social de Apoyo al Pensionado (FOSAP)”.

Con estas negativas y el doble discurso sobre el tema del FOSAP, el rector intentó confundir a la sociedad de Colima. Por su parte,  el SUTUC y los universitarios sindicalizados continuaron con las exigencias para transparentar el fideicomiso. Debemos recordar que el FOSAP está diseñado para proporcionarle a los jubilados y pensionados universitarios, una compensación económica equivalente únicamente al 100% del salario base que tenían al momento de su jubilación. Los otros apoyos económicos que también tienen derecho  a recibir son: canasta básica, días complementarios, aguinaldo, entre otros; pero deben ser pagados por la Rectoría con recursos económicos diferentes al FOSAP. Tal como lo señala el reglamento del FOSAP y el Contrato Colectivo de Trabajo vigente. Lo anterior significa que las autoridades universitarias han tenido más de 11 años para programar y solicitar presupuesto adicional para cubrir estas prestaciones adicionales. No lo han hecho, pues siempre consideraron al SUTUC como un sindicato blanco al servicio de la Rectoría  que nunca generaría ningún problema; como ocurrió en los tiempos de Gustavo Ceballos Llerenas cuando ocupó el puesto de Secretario General del SUTUC, que dicho sea de paso, ocupa actualmente la dirección de Proyectos Especiales y Terrorismo Sindical al servicio del rector para contribuir a las tareas de amenazar, intimidar y hostigar a los universitarios sindicalizados que ahora representa y defiende Leonardo Cesar Gutiérrez Chávez.

Bajo el liderazgo de Leonardo en el SUTUC, su Comité Ejecutivo Central y los sindicalizados universitarios, consientes todos de que les asiste la razón sobre la urgencia de transparentar el FOSAP; misma que está sustentada en documentos oficiales, estados financieros, reglamento del FOSAP, Contrato Colectivo de Trabajo vigente, Ley Federal del Trabajo, Tratados Internacionales de Derechos Humanos, dictamen preliminar del gobierno del estado de Colima sobre el FOSAP, y sobre todo, con la exigencia de que se respeten  sus derechos y se garantice el tener una jubilación digna producto de las aportaciones económicas que realizaron de sus salarios al FOSAP por casi tres décadas, todos y absolutamente todos,  están participando por voluntad propia en todas las acciones propuestas por el SUTUC; ya que estas acciones, han sido discutidas y aprobadas por la mayoría de los universitarios sindicalizados integrantes de las asambleas sindicales en los recintos de trabajo correspondientes. Consultar revista Proceso número 1931 páginas 40 a la 43 del 03 de noviembre de 2013 con el reportaje “Universidad de Colima: terremoto financiero-laboral”.

Ante la unidad y fortaleza creciente del SUTUC  en el tema del FOSAP, al “jefe nato” de la universidad de Colima y líder actual de la “delincuencia organizada” universitaria, no le quedo otra opción que continuar patrocinando  la guerra sucia de desprestigio en contra de Leonardo, el Comité Ejecutivo Central del SUTUC y los universitarios sindicalizados. Las amenazas, hostigamientos laborales, descalificaciones, intimidaciones e intentos de sabotear las acciones del SUTUC, fueron acciones sistemáticas a través de campañas publicitarias internas y externas a la universidad bajo el control absoluto de algunos medios de comunicación. Sin dejar de mencionar, y lo más grave del asunto, la manipulación y sometimiento que el rector y su equipo cercano de la “delincuencia organizada” universitaria continúan realizando con la mayoría de los directores de los bachilleratos, escuelas, facultades y jefes delegaciones regionales, para obligarlos a que ejecuten todas estas acciones en contra de los universitarios sindicalizados.

Con todo lo anterior y sin poder lograr sus objetivos a satisfacción, José Eduardo Hernández Nava, tomó el “teléfono rojo” y llamó a escena al gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, quién sin importarle el evento ni el lugar, decidió presentarse en el Paraninfo de la Universidad de Colima acompañado por la plana mayor de las autoridades estatales, para enviar un mensaje claro y fuerte de amenazas a los universitarios sindicalizados durante la toma de protesta a la sociedad de alumnos de la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC). El gobernador decidió  traicionar sus compromisos constitucionales y violando la autonomía universitaria  anunció: “…le digo que cuenta  con todo el respaldo del Gobernador del Estado. Todo lo necesario por cuidar, por proteger a una de las instituciones más sagradas que tenemos, la que es transformadora en la vida de muchas personas, especialmente las que venimos de abajo”.

 De poco le ayudó al rector la presencia y las amenazas del gobernador a los universitarios sindicalizados. Desafortunadamente, el rector sólo logró que la imagen y la aceptación que el gobernador tenía en la comunidad universitaria disminuyera significativamente. Acto seguido, los profesores y trabajadores sindicalizados de los bachilleratos 5,6 y 20 en Tecomán y del  bachillerato 30 en Colima, realizaron un paro técnico de labores por una jornada de trabajo en protesta por los acuerdos no cumplidos del rector en el tema del FOSAP

Ante la desesperación y preocupación del rector sobre la fortaleza del SUTUC y con el apoyo de los universitarios sindicalizados para exigir la transparencia en el  FOSAP, no le quedó otra opción que convocar a los exrectores Humberto Silva Ochoa, Fernando Moreno Peña, Carlos Salazar Silva, Miguel Ángel Aguayo López y Ramón Arturo Cedillo Nakay, a un desayuno para simular unidad y apoyar la “delincuencia organizada” universitaria. Le correspondió a Fernando Moreno Peña anunciar a los medios de comunicación algunas de las conclusiones  y acuerdos del desayuno para terminar con la amenaza siguiente a los universitarios sindicalizados: “…cada quién es responsable, y es la historia  quien  va a juzgar a quienes atenten  contra la universidad”. A pesar de esta amenaza de Moreno Peña y los acosos laborales recientes por parte del abogado general de la Universidad de Colima, al enviarle a cada trabajador universitario, una carta personalizada amenazándolos de que si continuaban apoyando al SUTUC serían objeto de sanciones y despido laboral; el bachillerato número 10 de Manzanillo y la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica campus Coquimatlán  decidió hacer  paros laborales por una jornada de trabajo antes del informe del rector.

Revisando la historia popular de Colima, no sorprenden las amenazas de Fernando Moreno Peña hacia los universitarios sindicalizados. Pero lo que sí sorprendió a los universitarios y a la sociedad de Colima, fue la asistencia de Humberto Silva Ochoa al desayuno para apoyar al rector y a los autores intelectuales y materiales de la corrupción y malos manejos del FOSAP. Vale la pena volver a escuchar la opinión de Humberto Silva Ochoa sobre el tema FOSAP en 2012 durante una reunión de jubilados que presidió la cúpula de la “delincuencia organizada” universitaria (video de 12:31 min, intervención de Silva Ochoa a partir del minuto 2:04). Humberto Silva Ochoa afirma, entre otras cosas sobre el FOSAP (minuto 2:34): “…que vergüenza que en la universidad de Colima se pierda tanto dinero y nadie sepa donde quedó ese dinero…” http://www.youtube.com/watch?v=7UgY0CjuIdE .

Con toda está escalada y estrategia de intimidación y acoso laboral del rector hacia los universitarios sindicalizados. El desgate que está sufriendo nuestra “Universidad de Colima” sigue creciendo. El rector a decidido proteger, hasta las últimas consecuencias, al grupo de exfuncionarios, exrectores y al selecto grupo de pensionados y jubilados que se están enriqueciendo con cantidades obscenas de dinero provenientes del FOSAP. La negativa del rector a cumplir los acuerdos firmados para transparentar el FOSAP sustenta la hipótesis de que deben existir más jubilados y pensionados que cobran en el FOSAP cantidades que no les corresponden y se pone en duda su legitimidad para recibir una pensión del FOSAP.

Al rector en funciones de la Universidad de Colima, José Eduardo Hernández Nava, y a su operador material y brazo ejecutor de la “delincuencia organizada” universitaria, Juan José Guerrero Rolón, director de la Dirección General de Recursos humanos desde hace 30 años, deben entender que los universitarios (sindicalizados y de confianza) exigimos transparencia en el manejo del FOSAP para garantizar a los actuales jubilados y pensionados, sus familias y, a los que pronto se incorporarán, el acceso digno y proporcional a la gratificación económica que les corresponde recibir del FOSAP.

Por lo anterior, la solución al conflicto del FOSAP que ha propuesto el SUTUC, y que apoyamos los universitarios sindicalizados en activo y jubilados, misma que  está plasmada y firmada por el rector en los acuerdos que se niega a cumplir desde marzo del 2013 es la siguiente:

  • Depositar el descuento del 5% del salario  base realizado a los Universitarios, más el 10% correspondiente por parte de la Universidad en la cuenta bancaria del Fideicomiso FOSAP.
  •  Instalación del Comité Técnico del FOSAP. Formado por tres representantes del SUTUC y tres de la Universidad de Colima.
  •  Revisión y validación de los expedientes de jubilación por parte del Comité Técnico del FOSAP.
  •  Elaboración de los cheques para pago de jubilaciones mediante firma mancomunada entre el SUTUC y la Rectoría.
  •  Cumplimiento de la Normativa Vigente (reglamento del FOSAP, Contrato Colectivo de Trabajo y Convenio del Fideicomiso).

 

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